La multinacional Trafigura pondrá en marcha en octubre una nueva unidad en su refinería de Bahía Blanca para producir gasoil premium en el país, con el objetivo de reemplazar importaciones y asegurar el abastecimiento de su red de estaciones Puma Energy y clientes del sector agropecuario. La iniciativa, que demandó una inversión de u$s 120 millones, marca un cambio estratégico al permitir que la compañía dependa exclusivamente de producción local en un segmento clave del mercado energético.
La obra, que se encuentra en su etapa final, permitirá a la firma cubrir con producción propia la demanda de diésel grado 3, el combustible de máxima calidad disponible en el mercado. Hasta ahora, una parte relevante de ese volumen debía adquirirse en el exterior, lo que exponía a la empresa a la volatilidad de precios internacionales y a las limitaciones logísticas.
El núcleo del proyecto es la incorporación de una unidad de hidrotratamiento (HDT), una tecnología que permite procesar crudo nacional y reducir el contenido de azufre, cumpliendo con los estándares internacionales. Este proceso resulta clave para garantizar combustibles más limpios, compatibles con las exigencias de los motores modernos, tanto en vehículos livianos como en maquinaria pesada.
En paralelo, la compañía presentó su nueva línea de aditivos Cleantec, incorporados de origen en todos sus combustibles. Según explicó la empresa, estos componentes están diseñados para mejorar el rendimiento del motor, optimizar la combustión y mantener limpios los sistemas de inyección, lo que se traduce en mayor eficiencia operativa y menor desgaste mecánico.
La integración de esta tecnología con la producción local de gasoil premium refuerza la propuesta comercial de la firma. El combustible que saldrá de la refinería bonaerense contará desde su origen con este paquete de aditivos, lo que permite ofrecer un producto final alineado con las demandas del parque automotor actual.
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El avance hacia el autoabastecimiento se inscribe en una estrategia más amplia de integración vertical. Trafigura consolidó en los últimos años su presencia en el segmento de upstream, pasando de ser un comprador de crudo a participar como socio en proyectos de producción junto a operadoras como Vista, Capez Quintana y Tango Energy.
Este esquema le permite asegurar un flujo constante de materia prima para su refinería y reducir la dependencia externa. Al procesar petróleo extraído en el país dentro de su propia infraestructura, la compañía logra mayor previsibilidad en el suministro y mejora su capacidad de respuesta ante cambios en el mercado internacional.
Actualmente, la red de Puma Energy cuenta con unas 410 estaciones de servicio en Argentina, mientras que la empresa mantiene vínculos comerciales con más de 500 productores agropecuarios a través de cooperativas. Este entramado refuerza su presencia en el interior del país y su conexión con sectores productivos clave.
En términos de participación de mercado, la firma alcanza cerca del 5% en naftas y alrededor del 7% en gasoil, ubicándose detrás de los principales operadores del sector: YPF, Shell (operada por Raízen) y Axion Energy.
La modernización de la refinería de Bahía Blanca también implicó una expansión significativa de su capacidad operativa. La planta, que en 2025 cumplió 100 años de actividad, logró incrementar en un 50% su capacidad de procesamiento, alcanzando los 46.000 barriles diarios.
A su vez, la producción de diésel se incrementó en un 80%, lo que mejora la eficiencia general del complejo y le permite responder a una demanda en crecimiento, especialmente en sectores como el transporte y el agro.
El proyecto tuvo además un impacto directo en el empleo durante su desarrollo. En las etapas de construcción y montaje participaron cerca de 1.000 trabajadores, incluyendo personal de empresas de servicios industriales de la región.
En el plano logístico, la compañía optimizó el abastecimiento de crudo mediante la construcción de la Derivación del Oleoducto Allen - Puerto Rosales, un enlace de 11 kilómetros que conecta el sistema troncal con la refinería. Esta infraestructura permite eliminar el transporte por camión, reducir costos operativos y mejorar la eficiencia logística en el ingreso de materia prima.
Además, este sistema funciona como un punto estratégico para la evacuación de producción, ya que se vincula con la cadena de exportación asociada a Vaca Muerta, consolidando su relevancia dentro del esquema energético nacional. Según datos difundidos por la compañía y replicados por IProfesional, esta inversión refuerza el posicionamiento de Trafigura en un mercado cada vez más competitivo y orientado a la producción local.