La cosecha de girasol 2026/27 en Argentina volvió a ajustarse al alza y alcanzó las 6,6 millones de toneladas, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en el tramo final de la campaña. El incremento confirma un ciclo récord para el cultivo y consolida una cosecha gruesa histórica a nivel nacional.
El nuevo ajuste implica una suba de 200.000 toneladas respecto a la estimación previa. Según informó Infocampo, la mejora responde a rindes superiores a los esperados en distintas regiones productivas, especialmente en el sudeste bonaerense, una zona clave para el cultivo.

Con un avance de cosecha del 97% del área apta, el girasol se posiciona como uno de los cultivos destacados de la campaña. A pesar de la variabilidad en los rendimientos, los promedios finales superaron tanto las previsiones iniciales como las expectativas de los productores.
Este desempeño se inscribe dentro de un contexto más amplio de crecimiento agrícola. La cosecha total en Argentina se encamina a superar las 160 millones de toneladas, un nivel sin precedentes. Las estimaciones oficiales ubican al maíz en torno a 67 millones de toneladas y a la soja cerca de 49 millones, mientras que el girasol podría incluso acercarse a los 7,3 millones según otras proyecciones.
El buen desempeño del girasol responde a una combinación de factores. Las condiciones climáticas favorables durante gran parte del ciclo y la mejora en la tecnología aplicada al cultivo permitieron obtener rindes por encima de los históricos en varias zonas productivas.

En paralelo, la cosecha de soja también muestra resultados positivos. Si bien el avance de recolección es más lento en comparación con el promedio de campañas anteriores, los rindes registrados en los principales núcleos productivos se ubican por encima de los valores históricos. Esto sostiene una proyección cercana a las 48,6 millones de toneladas.
El maíz argentino presenta un escenario similar. Con un avance de cosecha del 28% y rindes promedio elevados, el cultivo mantiene una proyección estable en torno a los 61 millones de toneladas. Las condiciones climáticas recientes permitieron retomar las labores, aunque el ritmo se ve condicionado por la prioridad que se le da a la soja en esta etapa.

El conjunto de estos resultados consolida una campaña agrícola excepcional. El crecimiento simultáneo de los principales cultivos refuerza el rol del sector agroindustrial como motor de la economía argentina.
Además, el girasol gana protagonismo dentro del esquema productivo. En los últimos años, el cultivo mostró una evolución sostenida, con mejoras en superficie sembrada, rendimiento y valor comercial. Este comportamiento lo posiciona como una alternativa cada vez más relevante dentro de la rotación agrícola.

La tendencia al alza en las estimaciones refleja también la dinámica del seguimiento técnico que realizan las principales entidades del sector, que ajustan sus proyecciones a medida que avanza la cosecha y se consolidan los datos reales.
En este contexto, la campaña 2026/27 se perfila como una de las más importantes de la historia reciente, con el girasol argentino como uno de los protagonistas principales.