Francia y varios países africanos firmaron este martes en Nairobi un acuerdo de inversiones por 23.000 millones de euros destinado a impulsar sectores estratégicos vinculados a la transición energética, la digitalización, la inteligencia artificial, la economía marítima y la agricultura, en el marco de la cumbre internacional Africa Forward, que reunió a jefes de Estado, empresarios y organismos multilaterales.
El anuncio fue encabezado por el presidente francés Emmanuel Macron, quien presentó la iniciativa como un paso clave para fortalecer la cooperación económica entre Europa y África, con una proyección de creación de aproximadamente 250.000 empleos directos en ambos continentes. El acuerdo contempla una estructura de financiamiento mixta, con 14.000 millones de euros provenientes de fondos públicos y privados franceses y 9.000 millones de euros aportados por inversores africanos.
Durante el encuentro participaron figuras del sector privado como el empresario nigeriano Aliko Dangote, junto a mandatarios como el presidente de Kenia William Ruto, además de representantes de compañías internacionales como TotalEnergies y CMA CGM, que anunciaron nuevos compromisos en proyectos de energías renovables, modernización portuaria y expansión logística en el continente africano.
Según lo expuesto en la cumbre, la estrategia busca acelerar la transformación estructural de las economías africanas mediante inversiones en infraestructura digital, conectividad, innovación tecnológica y fortalecimiento de cadenas de valor regionales. En ese sentido, uno de los ejes centrales es la expansión de la inteligencia artificial aplicada a servicios públicos, sistemas productivos y procesos administrativos, con el objetivo de mejorar la eficiencia estatal y la competitividad económica.
El componente de transición energética ocupa un rol prioritario dentro del acuerdo, con proyectos orientados al desarrollo de energías solar y eólica, redes de distribución eléctrica y programas de acceso a energía en zonas rurales. Estas iniciativas apuntan a reducir la dependencia de combustibles fósiles y avanzar hacia matrices energéticas más sostenibles en distintos países africanos.
En paralelo, el área de economía marítima incluye inversiones en puertos estratégicos, corredores logísticos y modernización del transporte de mercancías, con el fin de mejorar la integración comercial entre regiones africanas y mercados internacionales. Este punto fue destacado como clave para el crecimiento del comercio intraafricano y la reducción de costos logísticos.
La cumbre también abordó el fortalecimiento del sector agrícola, con proyectos destinados a la tecnificación de la producción, mejora de la seguridad alimentaria y desarrollo de cadenas de valor locales, especialmente en regiones vulnerables a los efectos del cambio climático.

En su intervención, Macron sostuvo que la relación entre Francia y África debe basarse en la corresponsabilidad y en una visión de largo plazo. Además, planteó la necesidad de reformar el sistema financiero internacional para facilitar el acceso a capital privado en economías emergentes y subrayó la importancia de generar condiciones estables para atraer inversiones sostenidas.
El mandatario francés también destacó el avance en la restitución de bienes culturales africanos saqueados durante la época colonial, un proceso que calificó como “irreversible” y parte de una nueva etapa en la relación bilateral.
Según Infobae, el acuerdo se inscribe en un contexto global de competencia geopolítica en África, donde potencias como China y Estados Unidos también buscan expandir su influencia mediante inversiones estratégicas en infraestructura, energía y tecnología.
El presidente keniano William Ruto remarcó que la cumbre representa una oportunidad para impulsar reformas en la arquitectura financiera internacional y mejorar el acceso de los países africanos a condiciones de financiamiento más equitativas, en línea con los reclamos de mayor justicia económica global.
La iniciativa fue presentada como un intento de consolidar un nuevo modelo de cooperación entre Europa y África, centrado en la innovación, el desarrollo sostenible y la creación de empleo. Sin embargo, su implementación dependerá de la concreción efectiva de los proyectos anunciados y de la coordinación entre gobiernos, organismos multilaterales y el sector privado.
El encuentro en Nairobi concluyó con el compromiso de avanzar en la ejecución de los acuerdos alcanzados y de fortalecer la cooperación birregional en áreas clave como tecnología, energía y desarrollo productivo, en un escenario internacional marcado por la competencia por inversiones y recursos estratégicos.