Vista Energy ratificó su estrategia de crecimiento en Vaca Muerta con un ambicioso plan de inversión de US$5.600 millones y una hoja de ruta que apunta a multiplicar su escala productiva durante los próximos años. El anuncio fue realizado por el director de operaciones de la compañía, Matías Weissel, durante las 13° Jornadas de Energía realizadas en Neuquén, donde repasó los avances operativos de la firma y delineó los próximos pasos del negocio. La proyección adquiere relevancia en un contexto en el que la industria energética argentina busca consolidar capacidad exportadora y ganar peso en el mercado internacional.
Los datos y declaraciones fueron difundidos en el marco de la cobertura realizada por el Diario Río Negro, medio organizador del encuentro sectorial que reunió a referentes empresariales, funcionarios y actores clave de la industria hidrocarburífera.
La compañía atraviesa uno de los períodos de expansión más importantes desde su creación. Según explicó Weissel, durante el primer trimestre de 2026 la empresa registró un crecimiento interanual del 67%, una evolución que la ubica entre las operadoras con mayor dinamismo dentro del desarrollo shale argentino.
El ejecutivo explicó que el último año estuvo atravesado por un proceso de transformación estructural. La estrategia combinó adquisiciones, ampliación de activos y consolidación de áreas consideradas clave para fortalecer la posición de la compañía en la formación neuquina.
Entre los bloques incorporados o fortalecidos dentro de ese proceso aparecen La Amarga Chica, Bandurria Sur, Bajo del Toro y otras áreas estratégicas donde la firma incrementó presencia operativa y capacidad productiva.

Uno de los principales anuncios realizados durante la exposición estuvo vinculado al volumen de inversiones previsto para los próximos años.
De acuerdo con lo expresado por Weissel durante las jornadas organizadas por Diario Río Negro, la compañía proyecta una inversión acumulada de US$5.600 millones hacia 2028, con la meta de alcanzar 208.000 barriles diarios.
La estrategia, sin embargo, no se detiene allí. La visión de largo plazo contempla un objetivo más ambicioso: llegar a 250.000 barriles por día en 2030, una escala que consolidaría a Vista entre los principales jugadores del mapa energético regional.
Ese crecimiento se proyecta además sobre un escenario internacional que, según la mirada del ejecutivo, comienza a mostrar un papel más activo de la Argentina en los mercados energéticos.
Durante su intervención, Weissel sostuvo —según consignó Diario Río Negro—: “Hoy Argentina es un protagonista del mercado global”, al destacar el lugar que el país ganó dentro del nuevo escenario hidrocarburífero.
La afirmación refleja una percepción compartida por gran parte de la industria: el desarrollo de Vaca Muerta dejó de ser una promesa futura para convertirse en un factor central dentro de la estrategia energética nacional.
Aunque el foco principal de Vista continúa concentrado en la producción petrolera, la empresa también evalúa oportunidades vinculadas al gas natural.
Weissel explicó que el modelo de negocios de la compañía históricamente estuvo orientado al petróleo, aunque reconoció el potencial asociado a la cuenca neuquina y las oportunidades que podrían abrirse a partir de nuevos mecanismos de evacuación y transporte.
En ese marco, el ejecutivo confirmó la intención de avanzar con proyectos bajo el esquema del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La empresa prevé presentar iniciativas vinculadas a Águila Mora, Bajo del Toro y Bandurria Norte, áreas que forman parte de su estrategia de desarrollo futuro.
Dentro del sector existe expectativa respecto del impacto que este régimen podría tener sobre la aceleración de inversiones y la reducción de riesgos para proyectos de gran escala.

Otro de los puntos destacados de la presentación estuvo relacionado con la incorporación de tecnología aplicada a los procesos de fractura hidráulica.
La compañía viene impulsando una serie de desarrollos para optimizar el uso de arena de fractura, uno de los insumos con mayor incidencia dentro de los costos de perforación.
Según explicó Weissel, Vista desarrolló equipamiento específico para replantear procesos logísticos y mejorar la eficiencia operativa.
La estrategia incluyó el traslado de una planta de lavado hacia Villa Regina y el abastecimiento desde una mina ubicada en Neuquén, una decisión que permitió reducir costos de manera significativa.
De acuerdo con los datos difundidos durante las jornadas, la empresa logró un ahorro cercano a US$600.000 por pozo, un dato que marca el peso que tiene la innovación sobre la rentabilidad operativa.
Además de los beneficios económicos, el uso de arena de origen neuquino aparece como una apuesta por fortalecer cadenas de valor regionales y generar mejoras logísticas.
La compañía considera que el abastecimiento local puede transformarse en un factor competitivo para toda la industria.
Uno de los aspectos centrales del crecimiento de Vista está asociado a su perfil exportador.
Actualmente, cerca del 65% del crudo producido por la empresa se exporta, porcentaje que podría elevarse hasta el 70% hacia fines de este año, según las proyecciones presentadas por Weissel.
Los mercados asiáticos aparecen entre los destinos prioritarios dentro de la estrategia comercial.
Desde la compañía consideran que la calidad del crudo Medanito y la ubicación geográfica argentina generan ventajas para competir en refinerías internacionales.
En paralelo, el desarrollo de infraestructura aparece como otro componente decisivo para sostener el crecimiento del sector.
La puesta en marcha del VMOS es observada por las compañías como una pieza central para ampliar capacidad exportadora y acompañar el salto productivo esperado.
Hacia el cierre de su exposición, Weissel trazó una visión optimista sobre el futuro energético argentino y destacó la posibilidad de alcanzar una producción nacional de 1,5 millones de barriles diarios, con exportaciones cercanas a 750.000 barriles por día y un potencial ingreso de US$20.000 millones en divisas.
La magnitud de esas cifras explica por qué empresas y gobiernos consideran que el desarrollo de Vaca Muerta se convirtió en una de las principales apuestas económicas del país para la próxima década.