La country manager de Chevron en Argentina, Ana Simonato, aseguró este jueves en Neuquén que el desarrollo de Vaca Muerta presenta niveles de productividad comparables con los principales hubs de Norteamérica, aunque advirtió que el desafío central para la industria pasa por reducir costos, mejorar infraestructura y consolidar reglas estables que permitan sostener inversiones de largo plazo.
Las declaraciones fueron realizadas durante la 13° Jornada de Energía organizada por el Diario RÍO NEGRO, donde la ejecutiva expuso la estrategia de la compañía en el país y el rol de Vaca Muerta dentro del portafolio global de activos de la petrolera.
En ese marco, Simonato sostuvo que la compañía mantiene una visión de largo plazo sobre sus operaciones en Argentina y que la competitividad de cada proyecto es un factor decisivo dentro de un esquema global de inversiones. “La previsibilidad es fundamental, mucho más cuando competís a nivel internacional. Existen distintos marcos regulatorios que deben ser tenidos en cuenta”, señaló durante su exposición.
Uno de los ejes centrales de su presentación fue la comparación del desempeño productivo de Vaca Muerta con la cuenca de Permian, en Estados Unidos, uno de los principales polos de producción no convencional del mundo. Según explicó, la calidad de la roca en Argentina permite alcanzar niveles de eficiencia similares, pero aún persisten brechas importantes en materia de costos y desarrollo de infraestructura.
En ese sentido, la ejecutiva remarcó que el foco de la compañía está puesto en mejorar la competitividad integral de las operaciones. “La productividad es excelente. El desafío no está en la roca”, afirmó, al tiempo que destacó la necesidad de avanzar en la incorporación de tecnología, la optimización de servicios y la estandarización de procesos de perforación para sostener mejoras en el tiempo.

Simonato detalló que la industria logró avances significativos en eficiencia durante los últimos años, con reducciones de costos que en algunos procesos alcanzaron niveles cercanos al 80%. Sin embargo, advirtió que aún existen oportunidades de mejora vinculadas a la cadena de servicios y a la madurez del ecosistema productivo local.
La ejecutiva explicó que la estrategia global de Chevron implica una revisión permanente de su portafolio de activos, donde cada inversión debe demostrar competitividad sostenida en el tiempo. En ese marco, Vaca Muerta aparece como un activo estratégico dentro del desarrollo no convencional de la compañía.
La empresa produce actualmente alrededor de 30.000 barriles diarios en la cuenca neuquina y mantiene operaciones en el país desde hace más de dos décadas, inicialmente en asociación con YPF, consolidando una presencia relevante en el desarrollo del shale argentino.
Otro de los temas abordados fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), herramienta que la compañía analiza como parte de su estrategia de expansión. “La infraestructura es algo primordial. Hay planes de crecimiento y estamos trabajando nuestras adhesiones al RIGI”, explicó Simonato.

La ejecutiva también subrayó la importancia de contar con estabilidad normativa para atraer capital internacional. En ese sentido, sostuvo que la industria no puede depender de ciclos de volatilidad global y que los proyectos deben diseñarse bajo escenarios de competitividad sostenida.
“No podemos responder al ciclo de volatilidad. Necesitamos asegurar que los proyectos sean competitivos en todos los escenarios para garantizar inversiones a largo plazo”, expresó.
En otro tramo de su exposición, Simonato señaló que el desarrollo de Vaca Muerta no depende únicamente de la productividad del recurso, sino también de la capacidad de Argentina para posicionarse como proveedor confiable dentro del mercado energético global. En ese sentido, destacó el crecimiento sostenido de la demanda internacional de energía y la necesidad de fortalecer la infraestructura logística y vial.
Además, remarcó que la formación de talento humano será un factor determinante para el crecimiento del sector. La articulación entre el sector público y privado aparece, según su visión, como un elemento clave para acompañar la expansión de la industria.
“La parte vial también muestra cómo el sector privado y público pueden trabajar juntos para tener efectos tangibles”, afirmó la ejecutiva, quien agregó que la capacitación será central no solo para Chevron, sino para el conjunto de la industria energética.
Finalmente, Simonato dejó una de las definiciones más contundentes de su presentación al señalar: “No es que Argentina esté de moda; hoy están dadas las condiciones para invertir. Es el tiempo indicado de la inversión”.
Con estas declaraciones, la petrolera volvió a ratificar su interés en el desarrollo de Vaca Muerta, en un contexto en el que el sector busca consolidar su rol como motor de exportaciones energéticas y fuente de divisas para la economía argentina.