El Banco Central de la República Argentina (BCRA) concretó este miércoles su intervención más importante del mes en el mercado cambiario al adquirir US$ 328 millones, una operación que fortaleció el proceso de acumulación de divisas y consolidó una tendencia que la entidad sostiene desde el inicio de 2026. La medida cobra relevancia porque se produjo antes del ingreso masivo de dólares provenientes de la cosecha agrícola, un factor que podría ampliar el margen de acción oficial en las próximas semanas.
La compra representa uno de los movimientos más significativos realizados por la autoridad monetaria desde el cambio de gestión nacional y se convirtió en la cuarta adquisición de mayor volumen desde la llegada de La Libertad Avanza al Gobierno. El dato se produce en un escenario donde el Ejecutivo busca consolidar la estabilidad financiera, sostener la desaceleración inflacionaria y recomponer reservas internacionales.
En términos de impacto inmediato, las reservas internacionales brutas crecieron US$ 393 millones y alcanzaron los US$ 46.583 millones. De esta manera, quedaron cerca del máximo registrado durante la actual administración, que se produjo en febrero cuando llegaron a US$ 46.905 millones, una cifra que marcó el nivel más alto desde 2018.

La dinámica compradora del Banco Central muestra además una continuidad sostenida. La entidad acumula adquisiciones en 91 ruedas cambiarias durante el año, con un saldo positivo de US$ 8.706 millones desde enero. Solo en mayo, el monto acumulado asciende a US$ 1.551 millones.
En paralelo, las reservas internacionales muestran una mejora anual de US$ 5.418 millones, una evolución considerada relevante por los analistas del mercado. El economista Federico Machado señaló a través de su cuenta en X que las reservas netas alcanzan actualmente US$ 2.289 millones, un indicador seguido de cerca para medir la verdadera capacidad financiera de la autoridad monetaria.
La acumulación de reservas ocurre en un contexto marcado por el nuevo régimen de bandas cambiarias implementado este año. El sistema establece actualizaciones en función de los últimos datos de inflación difundidos por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, incorporando mecanismos destinados a ordenar el mercado y sostener previsibilidad.
Dentro de ese esquema, el Banco Central reforzó su política de compra de divisas. Según estimaciones oficiales, el objetivo anual de adquisiciones podría ubicarse entre US$ 10.000 millones y US$ 17.000 millones durante 2026, dependiendo del nivel de remonetización de la economía y de la dinámica del mercado interno.

Con la compra realizada en la última rueda, el organismo ya alcanzó aproximadamente 87% de la meta mínima prevista para todo el año, si se toma como referencia el escenario base de US$ 10.000 millones.
La expectativa oficial es que el ingreso de divisas del complejo agroexportador permita ampliar esa capacidad de acumulación. El período fuerte de liquidación de la cosecha gruesa todavía no comenzó plenamente y el mercado observa con atención el efecto que podría generar sobre la oferta de dólares.
El frente externo aporta señales favorables para la estrategia oficial. Según datos difundidos por el INDEC, durante abril la balanza comercial registró un superávit de US$ 2.711 millones, un resultado considerado histórico por la magnitud de la mejora frente al mismo período del año anterior.
La diferencia positiva implicó un incremento de US$ 2.496 millones respecto de abril de 2025, impulsada por un importante crecimiento de las exportaciones y una moderación en las importaciones.
Las ventas externas alcanzaron US$ 8.914 millones, marcando un récord mensual y un crecimiento interanual del 33,6%. El avance respondió tanto al incremento de cantidades exportadas como a una mejora en los precios internacionales.
Durante el primer cuatrimestre de 2026, las exportaciones sumaron US$ 30.820 millones, superando en 21,5% los registros observados durante igual período del año previo.

En simultáneo, las importaciones totalizaron US$ 6.204 millones, lo que representó una caída de 4% en comparación interanual. Según el organismo estadístico, la baja se explicó principalmente por una reducción de volúmenes importados.
El saldo acumulado de la balanza comercial en los primeros cuatro meses del año alcanzó US$ 8.277 millones, un dato que fortalece la disponibilidad futura de divisas para la economía.
En la última jornada también se observaron movimientos moderados en las cotizaciones cambiarias. El dólar oficial cerró sin modificaciones en el Banco Nación, donde se ubicó en $1.370 para la compra y $1.420 para la venta.
El tipo de cambio mayorista, referencia principal para operaciones de comercio exterior, se ubicó en $1.937, con una leve baja respecto de la rueda previa.
En tanto, el dólar blue descendió $5 y finalizó en $1.410 para la compra y $1.430 para la venta.
Por su parte, los dólares financieros mostraron variaciones acotadas: el MEP operó en $1.431, mientras que el contado con liquidación (CCL) se ubicó en $1.487.
Analistas del mercado consideran que la estabilidad cambiaria continúa siendo uno de los principales objetivos económicos oficiales y una condición necesaria para sostener la desaceleración de precios.
Otro elemento seguido de cerca por el mercado es la situación de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El organismo confirmó recientemente que su directorio analizará el acuerdo vigente con Argentina, un paso que podría habilitar un desembolso de US$ 1.000 millones.
La vocera del Fondo, Julie Kozack, explicó durante una conferencia en Washington que la aprobación del directorio será el paso final tras el aval técnico alcanzado previamente.
Según expresó la funcionaria, los entendimientos técnicos se enfocaron en garantizar políticas orientadas a sostener la desinflación, la estabilidad externa y el crecimiento económico, pilares centrales de la estrategia económica actual.
La combinación entre compras sostenidas de reservas, mayores exportaciones y posibles ingresos de financiamiento externo configura un escenario que el Gobierno busca utilizar para consolidar su programa financiero y reforzar las expectativas de estabilidad en los próximos meses.