Lucas Pérez participa por primera vez en Las Nacionales de Corrientes con la cabaña Braford Buena Enriqueta, el proyecto ganadero que desarrolló junto a su familia tras décadas ligadas al negocio de distribución de bebidas. Según informó La Nación y la periodista Pilar Vazquez, el empresario decidió diversificar la actividad familiar y hoy compite en uno de los escenarios más importantes de la ganadería argentina.
“Mi papá arrancó siendo sodero y después pasó a distribuidor”, contó Pérez durante la exposición realizada en Riachuelo, Corrientes. La familia lleva cerca de 70 años vinculada a marcas como Quilmes, Brahma y Pepsi, un negocio que todavía administran junto a su hermano Darío.
Sin embargo, el interés por el campo empezó a crecer con el tiempo. Primero compraron un establecimiento pequeño donde combinaron agricultura, cría y feedlot. Allí producían soja y maíz para alimentar parte de la hacienda. Pero el proyecto cambió de escala cuando decidieron apostar por una cabaña Braford.
“El campo era chico y pensábamos cómo darle más valor. Ahí arrancamos con la cabaña”, recordó Pérez.
La cabaña fue inscripta oficialmente en 2018 bajo el nombre Buena Enriqueta, en homenaje a su abuela. “Le agregamos ‘Buena’ porque siempre decíamos que era una mujer muy buena”, explicó.

Aunque tenía antecedentes familiares vinculados al agro, Pérez reconoce que ingresar al circuito competitivo de la genética bovina representó un desafío completamente distinto. Para avanzar, buscó asesoramiento técnico y armó un equipo especializado en genética, manejo y preparación de animales.
“Creo que lo principal es rodearse de buena gente”, señaló.
El crecimiento fue rápido. Tras participar en exposiciones más pequeñas, la cabaña llegó a Palermo y este año consiguió uno de sus mayores logros en Expoagro, donde un toro llamado “Lucas” obtuvo el premio al mejor ejemplar de la muestra.
Ese mismo animal ahora participa en Las Nacionales, una de las competencias ganaderas más relevantes del país para las razas Brahman, Braford y Brangus.
“Es bravísimo estar acá. Hay animales muy buenos, pero el toro está lindo y veremos si tenemos suerte”, afirmó.
Además del toro campeón, la cabaña presentó una vaquillona menor que logró un tercer puesto en su categoría. El objetivo de la familia es seguir creciendo dentro del circuito Braford y ampliar la presencia en futuras exposiciones.
Actualmente el establecimiento funciona con un esquema de ciclo completo, que incluye cría, recría, feedlot y agricultura. Parte de los granos producidos en el campo se utilizan para alimentar a los animales.
“Nos abastecemos nosotros mismos”, explicó Pérez, quien divide su tiempo entre la oficina y el trabajo rural.
“Yo me levanto a la mañana, paso un rato por la oficina y después me voy al campo. Me fascina”, aseguró.

De cara al futuro, la familia proyecta llevar entre cinco y seis animales a la próxima Exposición Rural de Palermo. El desafío es consolidarse dentro de una actividad altamente competitiva, donde participan algunas de las cabañas más importantes del país.
La historia de Pérez refleja además una tendencia cada vez más visible en el agro argentino: empresarios de otros sectores que buscan diversificar inversiones y generar valor agregado a través de la genética y la producción ganadera.