El Banco Central de la República Argentina (BCRA) aceleró su programa de compras de dólares en el mercado cambiario durante 2026 y ya alcanzó más del 90% de la meta anual, en una dinámica que impacta directamente sobre el nivel de reservas internacionales y la estrategia financiera del Gobierno, según datos oficiales y estimaciones del mercado.
En las últimas 94 ruedas consecutivas, la entidad monetaria registró saldo comprador positivo, impulsado por acuerdos con bancos, empresas y organismos públicos, lo que permitió sumar más de USD 9.100 millones en lo que va del año.
El martes, el BCRA incorporó USD 112 millones adicionales y elevó el acumulado a USD 9.102 millones, consolidando una tendencia de intervención sostenida en el mercado de cambios.
Desde la implementación del nuevo esquema monetario en enero, la autoridad monetaria mantuvo un ritmo constante de adquisición de divisas, con abril como el mes de mayor volumen, cuando alcanzó USD 2.769 millones, y con solo un día sin compras en todo el período.
En el inicio de mayo, las compras diarias se ubicaban por debajo de USD 100 millones, pero en la última semana el ritmo se aceleró hasta promedios superiores a USD 180 millones diarios, en línea con una mayor liquidación del sector agroexportador.
De acuerdo con estimaciones privadas, como las de Portfolio Personal Inversiones (PPI), el comportamiento reciente responde a una mejora en la oferta de divisas y a expectativas de mayor ingreso de dólares por la cosecha gruesa.
“El ritmo de compras aceleró significativamente en las últimas semanas: la media móvil de cinco días pasó de apenas USD 66 millones diarios durante la primera semana del mes a USD 182 millones el viernes pasado”, señalaron analistas de la consultora PPI.
En paralelo, fuentes del Ministerio de Economía indicaron que aún no ingresaron los principales flujos de la cosecha agrícola, lo que abre margen para una mayor acumulación de reservas en los próximos meses.
En este contexto, el Banco Central ya alcanzó el 91% de su objetivo anual de compras, mientras sostiene una estrategia de esterilización parcial mediante colocaciones de deuda del Tesoro en moneda local para evitar presiones sobre el tipo de cambio y la inflación.

Las proyecciones oficiales estiman que el saldo neto de compras podría ubicarse entre USD 10.000 y USD 17.000 millones durante el año, dependiendo de la dinámica de la economía y la demanda de pesos.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, sostuvo que estas variables serán determinantes para el cumplimiento de los objetivos financieros del organismo.
En paralelo, el flujo de emisiones de deuda corporativa y provincial en los mercados internacionales aporta divisas adicionales, con colocaciones que ya superan los USD 1.600 millones en lo que va de mayo.
Según la consultora Invecq, la reactivación del mercado de financiamiento externo refleja una mejora en las condiciones financieras locales tras meses de volatilidad global.
La llegada de un desembolso de USD 1.000 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) permitió que las reservas brutas del Banco Central superaran los USD 47.000 millones, el nivel más alto desde 2019.
El organismo multilateral aprobó la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas (EFF) con Argentina, lo que habilitó nuevos desembolsos que impactaron en las cuentas del BCRA.
A su vez, el último Staff Report del FMI advirtió sobre la necesidad de acelerar la acumulación de reservas y fortalecer el marco monetario de cara al calendario electoral de 2027.
En ese informe se señaló que el nivel de reservas líquidas sigue siendo bajo en comparación con los compromisos financieros futuros, especialmente en un escenario de mayor volatilidad.
El organismo también recomendó reforzar la política de acumulación y sostener el proceso de estabilización económica mediante medidas consistentes en el tiempo.
Finalmente, el Gobierno deberá enfrentar en los próximos días el pago del Bopreal Serie 3, por alrededor de USD 1.020 millones más intereses, lo que reducirá parcialmente el efecto del reciente ingreso de fondos internacionales.
Las reservas netas mantienen una tendencia ascendente y el mercado observa con atención la evolución de los flujos de divisas en un contexto de mayor intervención oficial y expectativas de normalización financiera.
En este escenario de mayor acumulación de reservas, el mercado financiero monitorea la capacidad del Banco Central para sostener el ritmo de compras sin generar tensiones sobre el tipo de cambio, mientras se consolidan las expectativas de ingreso de divisas del agro y del financiamiento externo. Según un análisis publicado por Infobae, estos factores serán determinantes para el desempeño del programa financiero y la estabilidad macroeconómica en el segundo semestre.