La CEO de ABB Argentina, Giselle Somale, aseguró que el país atraviesa una etapa de “mayor normalidad” económica que permite a las empresas volver a enfocarse en proyectos de crecimiento, eficiencia e inversiones de largo plazo. En una entrevista concedida a Ámbito, la ejecutiva analizó el impacto de la estabilidad macroeconómica sobre sectores estratégicos como minería y energía, el impulso del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y los desafíos que enfrenta la industria para mejorar la competitividad.
Con más de un siglo de presencia en el país y operaciones vinculadas a electrificación, automatización y soluciones industriales, ABB observa una recuperación del interés internacional por la Argentina, especialmente en actividades relacionadas con los recursos naturales y la infraestructura energética.
“Hoy es más fácil mirar a la Argentina desde una lógica de mayor previsibilidad”, afirmó Somale al describir el nuevo escenario económico. Según explicó, la estabilidad cambiaria y la normalización de las operaciones de comercio exterior permiten que proyectos de gran escala vuelvan a ganar impulso tras años de incertidumbre.
La ejecutiva remarcó que sectores como minería, energía y electrificación concentran hoy gran parte de las oportunidades de inversión. En ese marco, destacó el desarrollo de proyectos vinculados a Vaca Muerta y al litio, actividades que requieren fuertes desembolsos de capital y reglas de largo plazo para consolidarse.
“Estos proyectos requieren inversiones muy grandes y sostenibles en el tiempo, por eso necesitan estabilidad y seguridad jurídica”, sostuvo.

ABB participa como proveedor tecnológico en múltiples desarrollos industriales y energéticos. La empresa opera en áreas de automatización, motores industriales, infraestructura eléctrica y soluciones de eficiencia energética. Además, impulsa proyectos asociados a la electromovilidad, un segmento que comienza a expandirse en la Argentina.
Somale destacó que la compañía ya participa en la infraestructura de carga de colectivos eléctricos de la Ciudad de Buenos Aires y consideró que el crecimiento del parque automotor eléctrico demandará nuevas inversiones en redes y sistemas de abastecimiento energético.
“Hay muchísimo por hacer en infraestructura. También vemos una búsqueda cada vez más fuerte de eficiencia energética y tecnologías más sustentables”, explicó.
La CEO de ABB consideró que el RIGI puede convertirse en un factor decisivo para acelerar inversiones privadas. Si bien aclaró que el régimen no impacta directamente sobre la empresa, señaló que sí favorece a los clientes y proyectos en los que ABB participa como proveedor tecnológico.
“Genera movimiento en toda la industria”, sintetizó.

Uno de los aspectos que Somale resaltó durante la entrevista fue el cambio de percepción internacional sobre la economía argentina. Desde la casa matriz de la firma, con sede en Suiza, observan que el país vuelve a aparecer como una plaza atractiva para inversiones vinculadas a recursos naturales y desarrollo energético.
“Argentina tiene recursos enormes y hoy existe una mayor comprensión sobre el potencial de largo plazo que tiene el país”, señaló.
La ejecutiva recordó que durante años debió explicar ante la conducción global de ABB las dificultades económicas locales, especialmente los efectos de la inflación y las restricciones financieras. Incluso relató que, cuando otros países comenzaron a experimentar procesos inflacionarios, directivos del exterior consultaban cómo se administraban operaciones en contextos tan complejos.
“Para nosotros eran problemas cotidianos que como argentinos veíamos normales”, afirmó.
En ese sentido, consideró que la actual estabilidad obliga a las compañías a enfocarse nuevamente en la competitividad, la productividad y la eficiencia operativa.
“Hoy podemos concentrarnos más en cómo hacer una planta más eficiente y menos en cómo sobrevivir a la inflación”, remarcó.
ABB posee una planta industrial en Tucumán desde donde exporta productos eléctricos de baja tensión a distintos mercados de América Latina. Además, la empresa exporta servicios de ingeniería desarrollados por profesionales argentinos.
Según detalló Somale a Ámbito, durante el último año la filial local exportó unas 28.000 horas de ingeniería destinadas a proyectos internacionales. Ingenieros argentinos participan en el diseño de refinerías, plantas industriales y sistemas energéticos que luego se implementan en distintas regiones del mundo.

“Tenemos en Argentina un hub de ingeniería global y eso habla muy bien del nivel profesional argentino”, destacó.
La ejecutiva subrayó que el talento técnico argentino sigue siendo uno de los principales activos del país, aunque advirtió que aún existen desafíos estructurales que limitan la competitividad.
Entre los puntos pendientes mencionó la necesidad de mejorar la logística, simplificar el sistema impositivo y avanzar en reformas laborales que permitan reducir costos y facilitar inversiones.
“Todo eso ayuda a mejorar la competitividad productiva”, indicó.
En paralelo, ABB mantiene programas de vinculación con universidades y escuelas técnicas. La compañía trabaja con instituciones como la UTN, la Universidad Católica Argentina y la Universidad Nacional de La Plata mediante donaciones de equipamiento, capacitaciones y programas de pasantías.
Para Somale, la formación de capital humano será clave frente al crecimiento proyectado de sectores como minería y energía, que demandarán trabajadores especializados e infraestructura técnica.
Otro de los ejes abordados durante la entrevista fue el avance de la inteligencia artificial dentro de la industria. La CEO aseguró que ABB ya desarrolla iniciativas vinculadas a IA tanto en procesos internos como en soluciones para clientes y automatización industrial.
“La velocidad de la inteligencia artificial es enorme y obliga a hacer un aprendizaje acelerado para no quedarse atrás”, explicó.
No obstante, aclaró que los sistemas automatizados todavía funcionan bajo supervisión humana y que las decisiones críticas continúan dependiendo de personas.
En relación con la gestión de equipos, Somale señaló que las nuevas generaciones tienen una relación distinta con el trabajo y valoran especialmente la posibilidad de rotar entre proyectos, acceder a experiencias internacionales y trabajar en ambientes alineados con valores corporativos.
“Hoy los profesionales buscan propósito, sustentabilidad, integridad y oportunidades de desarrollo”, afirmó.
También se refirió al crecimiento de la participación femenina dentro de carreras técnicas e ingenierías, un cambio que, según dijo, transformó el perfil histórico de la industria.
“Cuando yo empecé había muchas menos mujeres ingenieras. Hoy la situación cambió muchísimo”, señaló.
Hacia adelante, ABB planea continuar invirtiendo en la Argentina. El año pasado inauguró un centro de capacitación y un experience center en la Ciudad de Buenos Aires, y la estrategia apunta a seguir fortaleciendo capacidades locales y acompañando proyectos de infraestructura y transición energética.
Para Somale, el escenario actual representa una oportunidad inédita para que el país vuelva a consolidar inversiones de largo plazo.
“Estamos viviendo un momento de mayor normalidad que permite concentrarnos realmente en crecer, incorporar nuevas tecnologías y ayudar a los clientes a ser más sustentables y eficientes”, concluyó.