El Gobierno nacional consiguió este miércoles USD 350 millones adicionales mediante la colocación de bonos en dólares y alcanzó un nivel de refinanciamiento superior al 114% en la última licitación de deuda en pesos, en una señal de respaldo del mercado a la estrategia financiera del equipo económico encabezado por el ministro Luis Caputo. La operación permitió fortalecer las reservas destinadas al pago de compromisos de julio y, al mismo tiempo, evitó una mayor emisión monetaria.
La Secretaría de Finanzas informó que adjudicó un total de $12,57 billones en instrumentos financieros frente a ofertas por $16,14 billones, lo que implicó un rollover del 114,36% sobre los vencimientos previstos para la fecha. El resultado fue interpretado en el mercado como una muestra de continuidad en la capacidad del Tesoro para refinanciar deuda en moneda local y captar dólares sin recurrir a una expansión de pesos.
Dentro de los instrumentos emitidos en moneda estadounidense, el Tesoro colocó USD 200 millones del bono AO27, con vencimiento en octubre de 2027, y otros USD 150 millones del AO28, que expira en octubre de 2028. Ambos títulos fueron suscriptos en el mercado local y los fondos obtenidos estarán destinados a afrontar parte de los vencimientos de deuda previstos para mediados de julio, estimados en unos USD 4.300 millones.
La colocación del AO27 se realizó con una tasa interna de retorno efectiva anual del 5,12%, mientras que el AO28 ofreció un rendimiento más elevado, de 8,49%, en línea con el mayor plazo y el riesgo asumido por los inversores. Desde el mercado interpretaron que la diferencia entre ambas tasas refleja la cautela de los operadores respecto del escenario financiero de mediano plazo.
Además, Finanzas confirmó que este jueves se llevará adelante una segunda ronda para ambos instrumentos en dólares. En el caso del AO27, el Gobierno habilitará una emisión adicional de hasta USD 105 millones, mientras que para el AO28 el margen extra será de hasta USD 250 millones. Con estas operaciones, el equipo económico busca acercarse al objetivo oficial de reunir alrededor de USD 4.000 millones para cubrir los compromisos de deuda con bonistas del próximo mes.
En el segmento en pesos, la mayor parte de las adjudicaciones se concentró en instrumentos de tasa fija de corto y mediano plazo. El título más demandado fue la Lecap S15S6, que captó $5,16 billones, equivalentes al 41% del total adjudicado. Este bono pagó una tasa efectiva mensual de 1,99% y se consolidó como la principal opción elegida por los inversores.
La preferencia por instrumentos de tasa fija fue leída como una señal de confianza en la desaceleración inflacionaria y en la estabilidad financiera de corto plazo. También mostró que el mercado continúa privilegiando posiciones líquidas y de menor duración frente a la incertidumbre política y cambiaria.
En paralelo, el Tesoro colocó bonos ajustados por CER por aproximadamente $1,84 billones. El instrumento con vencimiento en marzo de 2027 recibió una demanda más moderada, mientras que el bono indexado a septiembre de ese mismo año concentró una mayor participación. Analistas financieros consideraron que el menor interés relativo por títulos atados a inflación refleja expectativas de continuidad en el proceso de desaceleración de precios.
Otra parte importante de la licitación estuvo vinculada a instrumentos ajustados por tasa BADLAR. Allí se destacó el bono TAMAR TMG28, con vencimiento en agosto de 2028, que absorbió $3,76 billones con un margen de 7,93%. La operación permitió al Tesoro extender plazos de financiamiento hacia 2028 sin convalidar rendimientos significativamente más elevados.
También hubo demanda por títulos dólar linked, que ajustan según la evolución del tipo de cambio oficial. El Gobierno adjudicó más de $1,8 billones entre bonos con vencimiento en julio de 2026 y marzo de 2027. Para varios operadores, el interés creciente en este tipo de instrumentos mostró que algunos inversores comenzaron a cubrirse ante la posibilidad de una mayor volatilidad cambiaria en los próximos meses.
Desde Portfolio Personal Inversiones señalaron que la licitación presentó una “duration más moderada” que en operaciones anteriores y remarcaron la concentración de la demanda en instrumentos de tasa fija y bonos TAMAR. Según el informe de la sociedad de bolsa, el Tesoro priorizó captar financiamiento a tasas más bajas antes que extender excesivamente los vencimientos.
En la misma línea, el director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), Felipe Núñez, destacó que el plazo promedio ponderado de la deuda emitida alcanzó los 1,06 años y remarcó que cerca de $3,8 billones fueron refinanciados hacia 2028.
Por su parte, el analista financiero Martín de la Fuente, de Bavsa, sostuvo que el equipo económico mantiene como objetivo central la extensión de vencimientos, aunque con una estrategia más cautelosa respecto del período posterior a las elecciones legislativas. Según explicó, el Tesoro evitó volver a emitir bonos duales y aprovechó la demanda por instrumentos CER de tramo medio para mejorar el perfil de la curva de deuda.
Desde Adcap Grupo Financiero, el especialista Valentín Gómez García destacó el crecimiento de la demanda de bonos dólar linked, que representaron cerca del 14% del total adjudicado, muy por encima del promedio observado en licitaciones previas. A su entender, la decisión oficial de no extender excesivamente la duration respondió al elevado nivel de liquidez existente en el sistema financiero y a la intención del Tesoro de evitar pagar tasas más altas.
El resultado de la licitación se produjo en un contexto en el que el Gobierno intenta consolidar el proceso de ordenamiento macroeconómico, sostener el superávit financiero y mantener controlada la emisión monetaria. La estrategia oficial apunta a financiar los vencimientos de deuda mediante colocaciones en el mercado local, evitando recurrir al Banco Central y limitando la presión sobre el dólar y la inflación.
En ese escenario, el desempeño de las próximas licitaciones será seguido de cerca por el mercado, especialmente por la necesidad del Ejecutivo de afrontar importantes compromisos en moneda extranjera durante el segundo semestre del año. Según datos oficiales y estimaciones privadas, la capacidad del Tesoro para mantener elevados niveles de rollover será una de las variables centrales para sostener la estabilidad financiera en los próximos meses. Parte de la información y de los análisis de mercado fueron publicados originalmente por Infobae.