El mercado argentino de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) inició 2026 con una tendencia marcada por operaciones de mayor escala y fuerte protagonismo del sector energético. Entre enero y marzo se concretaron 57 transacciones por un valor agregado de US$ 2.290 millones, lo que representó un crecimiento interanual del 39% en capital movilizado, pese a que el volumen de acuerdos cayó 23% respecto del mismo período de 2025. El dato surge del informe trimestral elaborado por Aon junto con TTR Data y Datasite, que ubica a Vaca Muerta como uno de los principales motores de la actividad corporativa en el país.
La operación más relevante del trimestre fue la compra de los activos de la petrolera noruega Equinor en Vaca Muerta por parte de Vista Energy Argentina, en una transacción valuada en US$ 712 millones. El acuerdo consolidó a la compañía liderada por Miguel Galuccio como uno de los actores más activos del mercado energético argentino y confirmó el atractivo que mantiene el desarrollo no convencional para inversores locales e internacionales.
El informe destacó que los sectores de energía, petróleo y gas encabezaron la actividad de M&A durante el primer trimestre, seguidos por tecnología, software industrial y bienes raíces. La combinación entre reformas económicas, incentivos a grandes inversiones y expectativa de estabilidad macroeconómica aparece como uno de los principales factores detrás del renovado interés por los activos argentinos.
“Argentina comienza a ganar mayor protagonismo a medida que avanza una agenda promercado y se desarrollan proyectos relevantes en minería e infraestructura”, señaló Carlos Dorado, líder de M&A and Transaction Solutions para Hispanic South America en Aon. Según el ejecutivo, el país está captando un mayor flujo de inversiones estratégicas, especialmente en sectores vinculados a recursos naturales y energía.

La dinámica observada en Argentina replica una tendencia regional que atraviesa a América Latina: menor cantidad de operaciones, aunque con tickets significativamente más altos. De acuerdo con el mismo reporte, la región acumuló 482 transacciones por un total de US$ 27.062 millones durante el primer trimestre de 2026.
En comparación con el mismo período del año pasado, el volumen regional cayó 36%, mientras que el capital movilizado retrocedió 87%. Sin embargo, detrás de esos números aparecen mercados que continúan atrayendo grandes inversiones estratégicas.
Brasil se mantuvo como líder regional con 256 operaciones y un capital movilizado de US$ 17.796 millones, impulsado por grandes transacciones en infraestructura y energía. Chile registró 92 acuerdos y logró un incremento del 55% en valor movilizado, mientras que México mostró uno de los mayores saltos en monto de operaciones, con un crecimiento del 420% y un total de US$ 6.083 millones.
Argentina ocupó el cuarto lugar regional en cantidad de deals, aunque con uno de los desempeños más sólidos en términos de valor. Para los analistas, esto refleja un cambio de perfil en los inversores, que priorizan adquisiciones estratégicas y activos de alta rentabilidad potencial por sobre operaciones menores o de carácter especulativo.
“Veo 2026 como un año de reactivación, aunque marcado por una mayor selectividad”, explicó Pedro da Costa, Head de M&A and Transaction Solutions para América Latina en Aon. El especialista sostuvo que el mercado actual combina “menos operaciones, pero de mayor tamaño, más estratégicas y ejecutadas con mayor disciplina”.
Según el ejecutivo, los inversores mantienen interés por la región siempre que exista claridad sobre la valuación de los activos, las condiciones regulatorias y los mecanismos de protección frente a riesgos financieros o políticos.

Los resultados del primer trimestre consolidan una recuperación que comenzó a acelerarse durante 2025. Según datos publicados por Forbes a comienzos de este año, el mercado argentino cerró el año pasado con 105 transacciones por US$ 7.165 millones, el mejor desempeño desde 2019 y el primer ejercicio en superar la barrera de los 100 acuerdos en seis años.
Uno de los rasgos distintivos de ese período fue el regreso de los denominados “mega deals”, operaciones superiores a los US$ 500 millones que habían desaparecido del mercado local en años anteriores por la inestabilidad macroeconómica y las restricciones cambiarias.
Entre las principales operaciones de 2025 sobresalieron la adquisición de Petronas E&P Argentina por parte de Vista por US$ 1.500 millones y la compra de Telefónica Móviles Argentina por Telecom por US$ 1.245 millones, una operación que todavía continúa bajo análisis de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC).
El informe anual de PwC Argentina también marcó un cambio en el perfil de los compradores: por primera vez en varios años, los inversores locales representaron el 57% de las operaciones concretadas, superando a los compradores extranjeros.
En ese contexto, Vista Energy volvió a posicionarse como protagonista del mercado. Luego de liderar uno de los acuerdos más importantes de 2025, la compañía encabezó nuevamente el ranking de transacciones en el inicio de este año con la adquisición de los activos de Equinor.
El escenario global también contribuye a sostener el dinamismo del mercado de M&A. De acuerdo con el informe “2026 Global M&A Outlook” elaborado por KPMG, el 56% de los ejecutivos consultados espera que el pipeline de operaciones aumente este año respecto de 2025.
La encuesta, realizada entre diciembre de 2025 y enero de 2026 entre 700 ejecutivos de 20 países y jurisdicciones, describe un mercado internacional más selectivo y condicionado por factores geopolíticos, regulatorios y financieros.
Entre las principales tendencias identificadas por KPMG aparecen la simplificación de portafolios corporativos, la utilización creciente de inteligencia artificial en procesos de due diligence y el auge de los llamados carve-outs, es decir, la separación y venta de unidades de negocio consideradas no estratégicas.
La consultora definió incluso a 2026 como “el año del carve-out”, debido a que la mitad de los ejecutivos relevados espera un crecimiento de este tipo de operaciones en los próximos dos años.
En paralelo, la inteligencia artificial comenzó a ganar espacio dentro del negocio de fusiones y adquisiciones. Según KPMG, las herramientas de IA ya forman parte de los procesos de análisis financiero, evaluación de riesgos y planificación de integración posterior a las compras.
En el caso argentino, los analistas consideran que la combinación entre reformas económicas, el avance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y la mejora de ciertas variables macroeconómicas podría seguir impulsando el interés de grandes compañías por activos vinculados a energía, minería e infraestructura.
La expectativa del mercado es que Vaca Muerta continúe liderando ese proceso. La necesidad global de asegurar suministro energético, junto con el potencial exportador del shale argentino, mantiene a la formación neuquina como uno de los activos más atractivos de América Latina para los fondos de inversión y las compañías internacionales.
El resultado del primer trimestre confirma que el negocio corporativo argentino atraviesa una etapa de mayor dinamismo y que el sector energético volvió a convertirse en el principal termómetro de las inversiones de gran escala. Aunque el contexto global sigue marcado por la cautela, el mercado local comienza a recuperar protagonismo en la agenda regional de M&A, en un escenario donde los inversores privilegian operaciones selectivas, activos estratégicos y proyectos con capacidad de generar valor en el largo plazo.