El Gran Rosario recuperó en 2025 el primer puesto como principal nodo agroexportador del mundo al alcanzar 75,7 millones de toneladas embarcadas de granos, aceites y subproductos, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). El volumen permitió a la región portuaria del sur de Santa Fe superar a Nueva Orleans, en Estados Unidos, y a Santos, en Brasil, consolidando nuevamente a Argentina como uno de los actores más relevantes del comercio internacional de commodities agrícolas.
De acuerdo con el reporte difundido por la entidad rosarina, el complejo portuario ubicado sobre el río Paraná volvió a liderar el ranking global luego de varios años marcados por dificultades productivas y logísticas que habían provocado la pérdida de posiciones frente a otros grandes puertos exportadores del mundo.
La recuperación representa un cambio significativo respecto de los años recientes. Entre 2020 y 2024, la región enfrentó el impacto de condiciones climáticas adversas y de la histórica bajante del río Paraná, factores que redujeron la producción agrícola y complicaron la operatoria de embarque. El punto más crítico se registró en 2023, cuando la severa sequía llevó al Gran Rosario a descender hasta el tercer lugar entre los principales nodos agroexportadores del planeta.
Según los datos de la BCR, durante 2025 Nueva Orleans alcanzó embarques por 74,8 millones de toneladas, mientras que Santos completó el podio con 60 millones de toneladas. La diferencia, aunque ajustada respecto del puerto estadounidense, permitió a la región argentina recuperar un liderazgo que históricamente había sido uno de sus principales distintivos.
El Gran Rosario posee características que lo convierten en un caso singular dentro del comercio mundial de granos. A lo largo de aproximadamente 70 kilómetros de costa sobre el Paraná, entre las localidades de Timbúes y Arroyo Seco, se concentra una de las mayores infraestructuras agroindustriales del planeta.
En ese corredor operan 30 terminales portuarias, de las cuales 18 están dedicadas al despacho de productos agroindustriales. Desde allí se canaliza una parte fundamental de las exportaciones argentinas de soja, maíz, trigo y derivados industriales.
La importancia estratégica del nodo radica también en su integración logística. A diferencia de otros grandes complejos exportadores del mundo, donde la producción suele trasladarse hasta puertos marítimos, en el sur santafesino son los buques oceánicos los que navegan cientos de kilómetros por la Vía Navegable Troncal para cargar directamente en el corazón productivo del país.
Este esquema permite conectar las principales zonas agrícolas argentinas con los mercados internacionales a través de una infraestructura que combina almacenamiento, procesamiento industrial y capacidad portuaria en una misma región.
Otro de los factores determinantes es la capacidad de procesamiento instalada. El Gran Rosario concentra más de 52 millones de toneladas anuales de capacidad de molienda de oleaginosas, equivalente a cerca del 75% de la capacidad total argentina. Esta integración entre industria y logística explica buena parte de la competitividad que mantiene el complejo frente a otros polos exportadores globales.
El informe destaca que el desempeño exportador estuvo impulsado principalmente por el complejo sojero. La mejora en la oferta exportable argentina y el contexto internacional generado por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China favorecieron una mayor demanda de productos provenientes de Sudamérica.
Durante 2025, el Gran Rosario exportó 40,9 millones de toneladas vinculadas al complejo soja, incluyendo poroto, harina y aceite. Ese volumen permitió que la región se ubicara como el segundo nodo portuario más importante del mundo para este producto, solo por detrás de Santos.
El maíz también tuvo un papel destacado. Los puertos del Up River embarcaron 22,8 millones de toneladas, volumen que posicionó al complejo rosarino como el segundo mayor centro exportador mundial para este cereal, detrás de Nueva Orleans.
En trigo, la región mantuvo igualmente una posición de relevancia internacional. Con 8,8 millones de toneladas despachadas, el Gran Rosario volvió a ubicarse entre los principales polos exportadores del planeta para este cultivo.
La magnitud de los embarques registrados en la región santafesina permite dimensionar su relevancia dentro del comercio internacional. Según la BCR, únicamente con el volumen exportado desde el Gran Rosario durante 2025, Argentina habría superado las exportaciones agrícolas totales de países tradicionalmente relevantes en el sector, como Canadá, Ucrania, Australia, India, Paraguay y Kazajistán.
A nivel nacional, Argentina alcanzó 97,5 millones de toneladas exportadas de commodities agrícolas durante la campaña 2024/25, cifra que ubicó al país en el tercer lugar entre los mayores exportadores mundiales, detrás de Brasil y Estados Unidos.
El protagonismo del Gran Rosario dentro de ese desempeño fue determinante. Cerca del 75% de todos los productos agroindustriales despachados desde puertos argentinos salieron desde las terminales ubicadas sobre el Paraná. En segundo lugar apareció Bahía Blanca, con una participación cercana al 13%.
Estos números reflejan la centralidad que mantiene la región en la generación de divisas para la economía argentina, particularmente en un contexto donde el complejo agroindustrial continúa siendo uno de los principales motores de ingreso de dólares al país.

Las proyecciones para el corriente año muestran señales alentadoras. De acuerdo con los datos relevados por la Bolsa de Comercio de Rosario, durante los primeros cuatro meses de 2026 se embarcaron desde terminales argentinas 34,6 millones de toneladas de granos, aceites y subproductos, el mayor volumen registrado para ese período.
Dentro de ese total, 25,2 millones de toneladas correspondieron a los puertos del Up River, una cifra récord para un primer cuatrimestre.
Los resultados se apoyan en las expectativas generadas por una campaña agrícola con niveles de producción históricamente elevados, lo que podría permitir sostener el liderazgo recuperado durante 2025 y consolidar nuevamente al Gran Rosario como la principal puerta de salida de las exportaciones agroindustriales argentinas.
La recuperación del primer puesto mundial no solo representa un logro para la infraestructura portuaria del sur santafesino, sino también una señal de la capacidad de recuperación de uno de los sectores más estratégicos de la economía argentina tras años marcados por la sequía y las restricciones logísticas. Con una producción en crecimiento y mayores volúmenes de exportación, el desafío ahora será mantener la competitividad y aprovechar el contexto internacional para fortalecer la presencia argentina en los mercados globales.