El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró que Argentina podría ubicarse entre los cinco países con la energía más barata del mundo en las próximas décadas gracias al crecimiento de la producción de hidrocarburos en Vaca Muerta. La definición fue realizada este lunes durante la Conferencia Anual de Arpel 2026, que se desarrolla en la ciudad de Buenos Aires, donde el ejecutivo también repasó los avances del proyecto Argentina LNG, considerado una de las principales apuestas exportadoras del sector energético nacional.
Durante su exposición ante representantes de la industria regional, Marín sostuvo que el fuerte incremento de la producción de petróleo no convencional traerá aparejado un volumen cada vez mayor de gas asociado, un recurso que podría transformar la estructura de costos energéticos del país y generar nuevas oportunidades para la industria.
Según destacó el ejecutivo, la evolución de los desarrollos en Vaca Muerta permitirá que, en el futuro, el abastecimiento interno de gas no requiera nuevas campañas de perforación específicas para cubrir la demanda local. La explicación se basa en el crecimiento sostenido de la extracción petrolera, que genera simultáneamente importantes cantidades de gas natural asociado.
“Creo que a partir de 2029 no vamos a necesitar perforar nuevos pozos de gas para el mercado interno por el gas asociado al petróleo”, afirmó Marín durante el encuentro, según publicó Energía On. El titular de YPF agregó que “se va a generar mucho gas asociado en Vaca Muerta y con eso Argentina va a ser uno de los cinco países con la energía más barata del mundo”.
La proyección se ubica en un horizonte de mediano y largo plazo, entre 2030 y 2040, y abre expectativas sobre el impacto que podría tener una energía más accesible para el desarrollo productivo. En ese sentido, Marín consideró que la disponibilidad de gas a bajo costo podría atraer inversiones industriales vinculadas a la petroquímica y la transformación de materias primas.

Entre los ejemplos mencionados, planteó la posibilidad de instalar complejos industriales para el procesamiento de etano en la provincia de Río Negro, aprovechando la disponibilidad de recursos energéticos competitivos y la infraestructura que se proyecta para las exportaciones de gas natural licuado.
Actualmente, la producción de gas asociado en Vaca Muerta alcanza picos cercanos a los 30 millones de metros cúbicos diarios. Este tipo de producción surge en yacimientos cuyo objetivo principal es la extracción de petróleo. En determinados momentos del año, especialmente durante períodos de menor demanda, las empresas enfrentan el desafío de encontrar mercados o sistemas de transporte para colocar ese excedente de gas y sostener los niveles de producción petrolera.
Marín señaló que ese aumento de la oferta podría traducirse en menores costos para los sectores productivos locales, un factor que considera fundamental para mejorar la competitividad industrial y atraer nuevas inversiones.
Además de sus proyecciones sobre el mercado interno, el presidente de YPF volvió a destacar la magnitud del proyecto Argentina LNG, la iniciativa impulsada junto a la italiana Eni y la emiratí XRG, perteneciente a ADNOC Group, para convertir al país en un actor relevante dentro del mercado mundial de gas natural licuado.
El ejecutivo confirmó que la compañía espera avanzar durante este mes en la búsqueda de financiamiento bajo la modalidad de project finance por aproximadamente 24.000 millones de dólares, una cifra que refleja la dimensión del emprendimiento.
Según explicó, el desarrollo integral del proyecto podría generar exportaciones por hasta 50.000 millones de dólares anuales para el país y permitiría duplicar el tamaño actual de YPF. Marín estimó que la petrolera alcanzaría una producción superior a los 500.000 barriles equivalentes por día, consolidando su presencia en los mercados internacionales.
También reveló que la empresa trabaja en alternativas para acelerar los plazos de ejecución. Aunque evitó brindar detalles, señaló que se identificaron mecanismos que podrían agilizar el desarrollo del proyecto y facilitar el inicio de las obras previsto para 2027.
En su visión, la combinación entre la expansión de Vaca Muerta, el crecimiento de las exportaciones de GNL y la disponibilidad de energía a costos competitivos podría posicionar a Argentina entre los principales protagonistas energéticos del mundo durante las próximas décadas. De concretarse estas proyecciones, el país no solo fortalecería su perfil exportador, sino que también contaría con una ventaja estratégica para impulsar nuevas inversiones industriales y mejorar su competitividad económica.