El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, anunció la reactivación de la actividad hidrocarburífera en la zona norte de la provincia a partir de los acuerdos alcanzados durante mayo con YPF y diversas operadoras privadas. La iniciativa contempla la incorporación de nuevos equipos en los yacimientos, un programa de abandono y remediación de pozos y compromisos de inversión que buscan recuperar empleo, incrementar la producción y fortalecer la economía regional.
La confirmación llegó este domingo, cuando el mandatario provincial destacó que las primeras medidas ya comenzaron a reflejarse en el movimiento operativo de los campos petroleros. Según explicó, la puesta en marcha de maquinaria y servicios vinculados a la actividad representa un alivio para distintos sectores económicos que dependen de la industria energética.
De acuerdo con lo informado por el Gobierno santacruceño, el Ministerio de Energía y Minería alcanzó un acuerdo con YPF para incorporar seis equipos destinados a intervenir y cerrar de manera definitiva 1.204 pozos. El esquema operativo contempla un equipo de workover, uno de flushby, uno de wireline y tres equipos de pulling, además de cuadrillas especializadas en tareas de remediación ambiental.
Durante el anuncio, Vidal destacó la importancia de que la petrolera estatal continúe asumiendo responsabilidades tras su salida de las áreas convencionales de la provincia. En ese sentido, señaló que uno de los principales objetivos de las negociaciones fue garantizar que la empresa avance sobre los pasivos ambientales generados por décadas de explotación.

Como parte de ese proceso, YPF deberá presentar en los próximos días un informe detallado sobre el estado de los pasivos ambientales existentes para que sea evaluado por los organismos técnicos provinciales. La documentación será analizada por la Secretaría de Medio Ambiente de Santa Cruz, que tendrá a su cargo la verificación de las acciones previstas.
Las autoridades provinciales consideran que el plan de saneamiento tendrá un impacto económico significativo en las localidades vinculadas a la actividad petrolera. Además de la recuperación ambiental, se espera una mayor demanda de servicios, transporte, construcción y mano de obra especializada.
Uno de los ejes centrales del anuncio fue la situación laboral. El gobernador sostuvo que la reactivación permitirá generar nuevas oportunidades para trabajadores que quedaron afectados por la reducción de actividad registrada en los últimos años. Según explicó, el movimiento que comienza a observarse en los yacimientos también beneficiará a pequeñas y medianas empresas proveedoras de bienes y servicios.
En paralelo a los acuerdos con YPF, la administración provincial avanzó en negociaciones con 14 operadoras privadas para incentivar la inversión en los yacimientos santacruceños. El esquema contempla una reducción del 3% en las regalías para aquellas compañías que acrediten actividad efectiva mediante la incorporación de equipos en campo.
A partir de estos compromisos, se prevé la incorporación de ocho nuevos equipos antes de finalizar julio. Entre las empresas que asumieron obligaciones concretas figuran Crown Point Energy y Quintana Energy, que proyectan perforar seis pozos durante 2026.
Por su parte, CGC anunció un programa de perforación de 31 locaciones y la permanencia de un equipo de trabajo fijo dentro de la provincia. Con estas iniciativas, Santa Cruz alcanzará un total de 16 equipos operativos distribuidos en distintas áreas productivas.
Desde el Gobierno provincial sostienen que la combinación de inversiones privadas, recuperación de actividad y remediación ambiental permitirá incrementar la producción, mejorar la recaudación por regalías y consolidar un escenario más favorable para la industria energética. La expectativa oficial es que la nueva etapa contribuya a dinamizar la economía regional y a recuperar parte del empleo perdido en los últimos años en uno de los sectores estratégicos para la provincia.