La histórica marca de indumentaria de trabajo Pampero, propiedad del empresario Gabo Nazar, aceleró su estrategia de expansión en la Argentina y la región tras una reconfiguración de su modelo productivo y comercial, en un contexto de cambios macroeconómicos impulsados por la administración de Javier Milei, según información publicada por el medio El Cronista.
La compañía prevé abrir 30 nuevas tiendas durante el año bajo el formato de franquicias, con una inversión estimada de 150.000 dólares por local. Actualmente, Pampero cuenta con alrededor de 130 puntos de venta en el país y una red de licenciatarios que permite sostener una cartera de más de 5.000 productos vinculados a la indumentaria de trabajo.
En paralelo, la firma analiza oportunidades de expansión regional en mercados como Paraguay, Uruguay, Bolivia y Chile, donde ya tiene presencia o evalúa desembarcar con socios locales. El plan regional se apoya en el sistema de franquicias y en la adaptación de la oferta a las condiciones de cada país.
De acuerdo con declaraciones de Nazar a El Cronista, la empresa atravesó en los últimos años un proceso de ajuste en su cadena de suministro, con una mayor apertura a importaciones. Actualmente, cerca del 30% de la producción proviene del exterior, principalmente de mercados como Brasil, Perú, Paraguay y Asia.
Hasta hace algunos años, Pampero fabricaba más del 90% de sus productos en la Argentina, con insumos mayormente nacionales. Sin embargo, ese esquema fue modificado en el marco de una estrategia orientada a mejorar la competitividad y sostener la expansión comercial en un escenario de mayor apertura económica.

El empresario señaló que las reformas en materia de comercio exterior y desregulación permitieron mantener aumentos de precios por debajo de la inflación durante dos años consecutivos. Incluso destacó que, en abril, la marca registró variaciones negativas en algunos productos, fenómeno que definió como una “deflación nominal” en determinados segmentos.
Pese a la caída del consumo en algunos períodos del último año, la compañía logró crecer alrededor de 30% en volumen de ventas, impulsada por su red comercial y el fortalecimiento del canal de franquicias. En ese marco, la empresa también debió asistir a sus licenciatarios en procesos de reconversión productiva y logística.
Pampero forma parte del Grupo Cardón, liderado por Nazar, quien adquirió la marca en 2012 tras un proceso de licitación que se extendió durante varios años, cuando pertenecía a capitales extranjeros vinculados a Camargo Correa. La operación incluyó activos industriales y propiedad intelectual por un monto cercano a los 30 millones de pesos.
Hoy la compañía emplea a más de 4.000 personas entre estructura propia, franquicias y licenciatarios, consolidando una red productiva y comercial diversificada. El objetivo estratégico es fortalecer la presencia en el mercado local y avanzar en la internacionalización del negocio.
La expansión se apoya en un modelo más flexible, con mayor participación de socios comerciales en distintas provincias y un crecimiento sostenido en zonas urbanas y semiurbanas. Además, la firma busca optimizar logística y distribución para acompañar la apertura de nuevos puntos de venta.
En el mediano plazo, Pampero proyecta consolidarse como una de las principales marcas de indumentaria de trabajo en América Latina, combinando eficiencia operativa, adaptación a mercados regionales y expansión sostenida sin resignar su posicionamiento histórico en el mercado argentino.