La agroindustria, la energía y la minería se consolidaron como los principales motores de generación de divisas de la Argentina durante el primer cuatrimestre de 2026. Según un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los tres sectores registraron un ingreso neto récord de US$ 17.605 millones por comercio exterior de bienes entre enero y abril, un resultado que representó un crecimiento interanual del 20,9% y que reforzó el papel estratégico de estas actividades en la economía nacional,informo TNCampo-
El estudio, elaborado por los especialistas Bruno Ferrari y Julio Calzada para la entidad rosarina, muestra que estos sectores fueron los únicos que lograron cerrar el período con un saldo positivo significativo en la liquidación de divisas, en un contexto donde gran parte de las actividades económicas continuaron exhibiendo déficits comerciales.
La importancia de estos resultados radica en que el ingreso de dólares provenientes de las exportaciones se mantiene como uno de los factores centrales para fortalecer las reservas, mejorar el balance cambiario y aportar estabilidad al frente externo. En este escenario, la combinación entre el tradicional aporte del campo y el crecimiento de nuevos sectores exportadores comenzó a modificar la estructura de generación de divisas del país.

A pesar de la creciente participación de otros complejos productivos, la agroindustria argentina volvió a ubicarse como la principal fuente de generación de divisas del país.

Durante el primer cuatrimestre del año, el sector registró una liquidación neta de US$ 12.037 millones, cifra que representó un incremento de US$ 948 millones respecto del mismo período de 2025. En términos porcentuales, el crecimiento alcanzó el 8,6% interanual.
El informe de la BCR destaca que este resultado constituye el cuarto mayor registro histórico para los primeros cuatro meses del año desde que existen estadísticas comparables. Aunque el desempeño quedó por debajo de los niveles excepcionales observados durante 2021 y 2022, cuando los precios internacionales de los commodities alcanzaron valores récord, la agroindustria mantuvo una posición dominante dentro de la estructura exportadora argentina.
Los analistas remarcan que el sector continúa siendo el principal sostén del comercio exterior, aportando más de dos tercios del saldo positivo generado por el conjunto de actividades que registraron superávit.
Dentro de la cadena agroindustrial, el principal aporte volvió a provenir del complejo oleaginoso y cerealero, que generó un ingreso neto de US$ 7.590 millones durante el período analizado.
Si bien este segmento registró una leve disminución del 3,6% en comparación con el primer cuatrimestre de 2025, continuó explicando cerca de dos tercios del resultado total del sector agroindustrial. La relevancia de las exportaciones vinculadas a la soja, el maíz, el trigo y sus derivados mantiene al complejo como uno de los pilares históricos de la economía argentina.
Uno de los aspectos destacados del informe fue el crecimiento observado en otros segmentos de la actividad agroindustrial.

El rubro de alimentos, bebidas y tabaco registró una liquidación neta de US$ 3.236 millones, lo que representó una mejora interanual de US$ 902 millones. Este desempeño permitió compensar parcialmente la menor contribución registrada por el complejo oleaginoso y cerealero.
Por su parte, las actividades vinculadas a la agricultura, la ganadería y otros sectores primarios aportaron US$ 1.211 millones, alcanzando el valor más alto de toda la serie histórica para un primer cuatrimestre.
Estos resultados reflejan una mayor diversificación dentro de las exportaciones agroindustriales y muestran una evolución positiva de distintos complejos productivos vinculados a las economías regionales y a la producción primaria.
Aunque el campo continúa liderando el ingreso de dólares, el informe destaca el avance de dos sectores que ganaron protagonismo en los últimos años: la energía y la minería.
De acuerdo con el análisis de la BCR, ambas actividades alcanzaron niveles récord de liquidación durante el primer cuatrimestre de 2026, compensando ampliamente la diferencia existente respecto de los años de máximos precios internacionales para los productos agrícolas.

El crecimiento de las exportaciones energéticas, impulsadas principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta, junto con la expansión de los proyectos mineros orientados a mercados internacionales, permitió fortalecer significativamente la generación de divisas.
Para los especialistas, la consolidación de estos sectores representa un cambio estructural en la matriz exportadora argentina, ya que reduce la dependencia exclusiva del agro como proveedor de dólares y amplía las fuentes de ingreso de moneda extranjera.
La combinación entre agroindustria, energía y minería permitió alcanzar un nivel histórico de ingresos netos por comercio exterior y fortaleció la posición cambiaria del país en un contexto de elevada demanda de divisas.
Mientras los sectores exportadores lograron resultados positivos, gran parte de las restantes actividades económicas continuaron registrando saldos negativos al analizar los cobros por exportaciones y los pagos por importaciones.
Entre los sectores con mayores déficits apareció el de maquinaria y equipo, que cerró el período con un saldo negativo de US$ 1.411 millones. Sin embargo, la cifra representó una reducción del 20% respecto de 2025.
La industria química, del caucho y del plástico registró un déficit de US$ 1.670 millones, con una caída interanual del 12%.
Por su parte, la industria automotriz mostró una mejora significativa al reducir su saldo negativo un 52%, hasta ubicarse en US$ 1.815 millones.
El comercio general acumuló un déficit de US$ 1.820 millones, mientras que el resto de los sectores económicos demandó US$ 2.232 millones adicionales.
Los analistas atribuyen esta mejora relativa en los resultados deficitarios a una combinación de factores. Por un lado, se observó una mayor liquidación de dólares vinculada a exportaciones. Por otro, se registró una menor demanda de divisas para el pago de importaciones de bienes e insumos.
El informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario refleja una transformación gradual de la estructura exportadora argentina. Si bien la agroindustria continúa siendo el principal generador de dólares, el crecimiento sostenido de la energía y la minería comenzó a conformar un nuevo bloque exportador capaz de aportar mayores niveles de estabilidad al comercio exterior.
La aparición de estos sectores como protagonistas no desplaza el rol histórico del campo, sino que complementa su aporte y amplía la capacidad del país para generar divisas.
En un escenario internacional marcado por la competencia por inversiones, la demanda de alimentos y el crecimiento de los mercados energéticos y minerales, la evolución de estas tres actividades aparece como uno de los principales factores que explican el fortalecimiento del frente externo argentino durante 2026.