Por primera vez en décadas y en pleno período de cosecha gruesa, el aceite crudo de petróleo se ubicó como el principal producto exportado por la Argentina. Impulsadas por el crecimiento de Vaca Muerta y por la escalada de los precios internacionales derivada del conflicto en Medio Oriente, las ventas externas de crudo alcanzaron en mayo los US$ 1.172 millones, desplazando del primer puesto al maíz y a los complejos sojero y cerealero.
El salto fue significativo: las exportaciones de petróleo crecieron un 322% respecto del mismo mes del año anterior, impulsadas tanto por una mejora de los precios internacionales como por un fuerte incremento de los volúmenes comercializados.
El cambio de liderazgo resulta especialmente relevante porque mayo suele ser uno de los meses de mayor ingreso de divisas provenientes del campo. Sin embargo, el dinamismo de la producción no convencional de hidrocarburos modificó ese escenario y consolidó a la energía como uno de los principales motores del comercio exterior argentino.
Detrás del petróleo quedaron el maíz, la harina y pellets de soja, los porotos de soja y el aceite de soja bruto, productos que históricamente encabezaron el ranking exportador nacional.
La mejora de los precios internacionales del crudo estuvo asociada a la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente, aunque el aumento de las cantidades exportadas tuvo un peso aún mayor en el resultado final. Mientras los valores internacionales avanzaron cerca del 50%, los volúmenes vendidos al exterior crecieron alrededor del 78%.
El desempeño positivo también se extendió a otros productos energéticos. Las exportaciones de propano registraron una suba interanual del 278%, las de butano aumentaron 87% y las de naftas crecieron 32%, aunque en todos los casos con montos inferiores a los US$ 100 millones.
En conjunto, las exportaciones energéticas sumaron US$ 1.745 millones durante mayo, lo que representó un crecimiento del 167% frente al mismo período del año pasado. Ese resultado permitió alcanzar un superávit comercial energético récord de US$ 1.543 millones.
A su vez, las importaciones del sector se redujeron un 33% interanual y totalizaron US$ 202 millones. La caída estuvo explicada principalmente por la fuerte disminución de las compras externas de gasoil y la eliminación de las importaciones de gasolinas.
Desde la consultora ABECEB estimaron que las exportaciones argentinas podrían alcanzar este año los US$ 100.000 millones, con un superávit comercial cercano a los US$ 20.000 millones, casi el doble del registrado en 2025. Las proyecciones reflejan el creciente peso del sector energético en la economía argentina y fueron difundidas por Forbes.