Nestlé Purina y la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) profundizaron su trabajo conjunto en Córdoba con una nueva jornada técnica destinada a promover la agricultura regenerativa entre productores de la región. La actividad, desarrollada en establecimientos de Mattaldi y Jovita, permitió compartir experiencias sobre la implementación de prácticas orientadas a mejorar la salud del suelo, aumentar la resiliencia de los sistemas productivos y reducir la huella ambiental de la actividad agrícola. La información fue publicada originalmente por TodoAgro.
La propuesta formó parte del programa "Agricultura Regenerativa con Purina", una iniciativa mediante la cual la empresa de alimentos para mascotas y Aapresid trabajan en conjunto para acompañar a productores que buscan incorporar prácticas agrícolas con un enfoque de largo plazo.
Durante las jornadas, realizadas entre el 20 y el 21 de mayo, participaron técnicos de ambas organizaciones, especialistas en producción agrícola y productores de distintas zonas de la provincia.
El encuentro incluyó una recorrida por el establecimiento Don Juan, Agrovista Verde, donde los asistentes observaron experiencias de manejo en campo, intercambiaron conocimientos y analizaron los resultados obtenidos mediante estrategias de agricultura regenerativa.
El objetivo fue generar un espacio de intercambio que permitiera mostrar experiencias concretas y facilitar la adopción de tecnologías y prácticas orientadas a mejorar la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.
La agricultura regenerativa busca restaurar procesos naturales dentro de los sistemas productivos mediante prácticas que favorecen la conservación del suelo, el uso eficiente del agua y la biodiversidad.
Entre sus principales objetivos se encuentran el incremento de la materia orgánica, la captura de carbono, la reducción de la erosión y el fortalecimiento de la capacidad productiva de los ambientes agrícolas.
Según la información difundida por TodoAgro, el programa desarrollado por Purina y Aapresid acompaña a los productores durante el proceso de transición desde esquemas convencionales hacia modelos regenerativos mediante un seguimiento técnico permanente.
El trabajo contempla diagnósticos iniciales, recomendaciones de manejo, monitoreo de las prácticas implementadas y evaluación de los resultados obtenidos.
La intención es generar evidencia técnica que permita validar estas estrategias y facilitar su adopción por parte de un mayor número de productores.
La iniciativa forma parte de la estrategia internacional de Nestlé para avanzar hacia sistemas alimentarios con menor impacto ambiental.
De acuerdo con la compañía, alrededor del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a sus operaciones se generan durante la producción de materias primas en el campo.
Ese escenario explica el interés por impulsar prácticas que contribuyan a reducir emisiones, mejorar la captura de carbono y aumentar la resiliencia frente al cambio climático.
En ese contexto, la agricultura regenerativa aparece como una de las principales herramientas para avanzar hacia los compromisos ambientales asumidos por la empresa, entre ellos el objetivo de alcanzar cero emisiones netas hacia el año 2050.
Uno de los testimonios presentados durante la jornada fue el de Oscar Martini, productor que participa del programa en el sur de Córdoba.
El establecimiento incorporó prácticas regenerativas con el objetivo de mejorar la condición física y biológica de los suelos.
"La agricultura regenerativa nos permite producir cuidando el suelo y haciéndolo más resiliente frente al clima. Ya empezamos a ver cambios concretos: suelos más vivos, mejor estructura y más capacidad de retener agua. Es un camino que no solo beneficia al ambiente, sino también a la sustentabilidad de nuestra producción en el largo plazo", afirmó Martini, según declaraciones publicadas por TodoAgro.
El productor destacó que las mejoras observadas permiten fortalecer la estabilidad productiva frente a escenarios climáticos cada vez más variables.
La responsable del negocio de Purina para Argentina y otros países de la región, Natalia Bosuel, remarcó el crecimiento que registra el proyecto desde su puesta en marcha.

Según explicó, actualmente la iniciativa alcanza cerca de 1.500 hectáreas distribuidas entre el norte y el sur de Córdoba.
"Esta visita reafirma el valor de la alianza para impulsar una transformación real en el campo. A través de este proyecto, que ya alcanza cerca de 1.500 hectáreas en el norte y sur de Córdoba, acompañamos a los productores en la adopción de prácticas regenerativas que mejoran el suelo, reducen la huella de carbono y fortalecen la resiliencia productiva. Creemos que la colaboración y el trabajo en red son fundamentales para acompañarlos en este camino y seguir construyendo una cadena de valor más sostenible", sostuvo Bosuel en declaraciones reproducidas por TodoAgro.
La ejecutiva destacó además la importancia de trabajar de manera conjunta con instituciones técnicas y productores para acelerar la adopción de nuevas prácticas de manejo.
Uno de los ejes centrales del programa consiste en generar información técnica que pueda ser compartida con otros productores interesados en incorporar este tipo de estrategias.
Las recorridas a campo permiten mostrar los resultados obtenidos bajo condiciones reales de producción y facilitan el intercambio de experiencias entre quienes ya implementan estas prácticas y quienes evalúan comenzar ese proceso.
Desde Aapresid consideran que la generación de redes de aprendizaje constituye un componente esencial para acelerar la transición hacia sistemas agrícolas más resilientes.
La alianza entre Purina y Aapresid refleja una tendencia creciente dentro del sector agropecuario, donde empresas vinculadas a las cadenas agroalimentarias impulsan programas destinados a mejorar la sostenibilidad de la producción primaria.
La incorporación de prácticas regenerativas busca responder tanto a desafíos ambientales como a nuevas demandas de consumidores y mercados internacionales, cada vez más interesados en conocer el origen y el impacto ambiental de los alimentos.
En ese escenario, iniciativas como la desarrollada en Córdoba procuran combinar productividad y conservación de los recursos naturales mediante estrategias que mejoren la salud del suelo, optimicen el uso del agua y fortalezcan la capacidad de adaptación de los sistemas agrícolas frente al cambio climático.
Con el avance del programa sobre nuevas superficies y el intercambio permanente entre técnicos y productores, las organizaciones participantes buscan consolidar un modelo de producción que contribuya a una agricultura más eficiente, resiliente y sostenible en el largo plazo.