Lo que nació como un producto desarrollado por la familia Fenoglio en Bariloche hoy se transformó en una marca global presente en más de 60 países. La empresa proyecta llegar a 190 mercados, analiza construir una fábrica en Estados Unidos y prepara el lanzamiento de una nueva variedad elaborada con frutillas. Así lo contó Leticia Fenoglio, responsable de la estrategia internacional de Franuí, en una entrevista con LA NACIÓN.
La expansión internacional de Franuí comenzó a acelerarse tras la apertura de una planta en Valencia, España, que permitió abastecer al mercado europeo. Actualmente, la compañía produce también en Bariloche y en Fátima, provincia de Buenos Aires, mientras proyecta una cuarta fábrica para continuar creciendo.
Según explicó Leticia Fenoglio, el objetivo es anticiparse a la demanda y ampliar la capacidad productiva para sostener la llegada a nuevos mercados. Entre los planes aparece Estados Unidos, donde la empresa ya tiene presencia limitada, aunque aspira a instalar una planta para competir con mayor eficiencia.

La historia de Franuí comenzó cuando Diego Fenoglio, segunda generación de chocolateros de la familia, buscó una alternativa para aprovechar una abundante cosecha de frambuesas patagónicas.
Tras varios días de pruebas desarrolló el producto que combina frambuesas congeladas recubiertas con doble capa de chocolate, aunque en ese momento nadie imaginaba el alcance internacional que tendría.
"Tengo el producto", recordó Leticia que le dijo su padre antes de darle a probar el primer Franuí.
Hoy la marca ya se comercializa en más de 60 países, entre ellos Francia, Alemania, Italia, Suiza, Rumania, Israel, Marruecos, Singapur, Egipto y Etiopía.

El crecimiento internacional no fue inmediato. Durante la pandemia, la empresa debió presentar un producto completamente nuevo a compradores que no lograban identificar su categoría.
Muchos preguntaban si era un helado o un chocolate. La respuesta terminó definiendo el posicionamiento de la marca: un snack dulce congelado.
La posibilidad de realizar degustaciones internacionales a partir de 2022 fue uno de los factores que impulsó la expansión comercial.
Además, la viralización en redes sociales aceleró el reconocimiento de la marca. Según relató Fenoglio, los primeros grandes éxitos llegaron en Rumania e Israel, para luego extenderse a otros mercados europeos.

La empresa también apuesta a ampliar su portfolio.
El próximo lanzamiento será Franuí Gold, una versión elaborada con frutillas, chocolate blanco y chocolate caramelizado.
Inicialmente se presentará en Italia y posteriormente llegará al mercado argentino, donde comenzará a producirse en la planta de Fátima.
Fenoglio aseguró que la incorporación de la frutilla representa apenas el inicio de una estrategia de innovación que contempla alrededor de doce variedades de productos.

A pesar del crecimiento internacional y del interés que despierta la compañía, la familia Fenoglio mantiene su decisión de conservar el control de la empresa.
El desafío, explicó Leticia, consiste en expandirse sin resignar la identidad construida durante tres generaciones de chocolateros.
"Llegar a los 190 países del mundo, manteniendo la empresa familiar", resumió al definir el principal objetivo del negocio.
Además de ampliar mercados, la empresa busca seguir desarrollando nuevos productos y fortalecer su capacidad industrial para responder a una demanda que continúa creciendo.
Según informó LA NACIÓN, en la entrevista realizada por José Del Rio, la ejecutiva sostuvo que la innovación seguirá siendo el eje del crecimiento de la marca y que el techo de Franuí aún está lejos de alcanzarse.