El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que la Argentina atraviesa un escenario de abundancia de divisas y rechazó que la apreciación cambiaria sea la causa de la pérdida de competitividad de distintos sectores. Las declaraciones fueron realizadas durante la 31° edición de BATEV 2026, donde además defendió el rumbo económico, habló sobre el empleo y anticipó alternativas para impulsar el crédito hipotecario.
Caputo sostuvo que el actual esquema económico difiere de experiencias anteriores porque está impulsado por las exportaciones y no por el endeudamiento o el consumo.
"Este es un modelo liderado por las exportaciones; esto no ha pasado nunca y rompe un poco el mito de que en Argentina faltan dólares, de la famosa restricción externa", afirmó.
El funcionario recordó que años atrás existían restricciones para importar, ahorrar en moneda extranjera o girar dividendos al exterior, y aseguró que esa situación cambió.
"Hoy hay para todo eso y además, como hay exceso de dólares, el Banco Central ya cumplió en apenas cinco meses con la meta anual de compra de reservas a la que se había comprometido con el FMI", señaló.
El ministro también rechazó que el tipo de cambio sea el principal obstáculo para la competitividad de las empresas.
"Que la situación del empresario sea difícil no es un tema de tipo de cambio, sino de impuestos y regulaciones", expresó.

Respecto del mercado laboral, reconoció que el empleo formal todavía no muestra una recuperación significativa, aunque consideró que las reformas previstas podrían revertir esa situación.
"El empleo, por ahora, está achatado. Cayó un poco el empleo formal y subió el informal; la expectativa es que con la ley de modernización laboral esto se revierta", afirmó.
Como ejemplo, mencionó los casos de Whirlpool y Lumilagro, donde, según indicó, gran parte de los trabajadores que perdieron su empleo lograron reinsertarse en el mercado laboral pocos meses después.
Durante su exposición ante empresarios del sector de la construcción, Caputo también se refirió a la actualidad de esa actividad, que atraviesa un contexto de mayores costos y menor rentabilidad.
A pesar de ese escenario, aseguró que "esta industria tiene un futuro fenomenal" y planteó que el desafío pasa por adaptarse a un nuevo esquema económico con márgenes diferentes a los del pasado.
En relación con los créditos hipotecarios, explicó que la regulación actual limita los préstamos en dólares únicamente a quienes generan ingresos en esa moneda. Sin embargo, propuso desarrollar mecanismos de financiamiento a través del mercado de capitales.
También abrió la posibilidad de una mayor participación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para potenciar proyectos inmobiliarios mediante fondos de inversión que puedan ser acompañados por organismos multilaterales.
Según informó El Economista, las declaraciones fueron realizadas durante la 31° edición de BATEV, el encuentro que reúne a referentes de la construcción y la vivienda, donde el ministro expuso sobre la situación económica, el mercado laboral y las perspectivas del sector.