Bolivia presentó su propuesta para consolidarse como un puente estratégico entre el Mercosur y la Comunidad Andina (CAN) durante la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur realizada en Asunción. El presidente Rodrigo Paz afirmó que el país busca aprovechar su ubicación geográfica y sus recursos para fortalecer la integración regional mediante el comercio, la infraestructura, la energía y la cooperación política.
Durante su intervención, el mandatario sostuvo que Bolivia aspira a convertirse en un eje de conexión entre ambos bloques económicos. "Queremos ser puente que conecte comercio, infraestructura, energía, seguridad y estabilidad democrática como ámbito regional entre Mercosur y CAN", expresó.
Paz destacó que la ubicación de Bolivia en el centro de Sudamérica representa una ventaja estratégica para facilitar la integración regional. Según explicó, el país no solo ocupa una posición geográfica privilegiada, sino que también posee una tradición histórica vinculada a la conexión entre distintos pueblos y regiones del continente.
"Bolivia nació para unir regiones, conectar pueblos y equilibrar América del Sur", afirmó el jefe de Estado durante la cumbre.
El mandatario explicó que esta estrategia permitiría combinar el potencial energético de la región con proyectos de infraestructura e innovación para impulsar un desarrollo más eficiente entre los países sudamericanos.
Además, sostuvo que América Latina atraviesa un momento favorable para profundizar su integración debido a la abundancia de energía, alimentos, minerales críticos, biodiversidad y capital humano, recursos que, a su juicio, representan una oportunidad para fortalecer la competitividad regional.
La propuesta fue presentada durante la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, realizada en la capital paraguaya, donde participaron los presidentes de Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Chile y Ecuador.
El planteo de Bolivia busca reforzar los vínculos entre el Mercosur y la Comunidad Andina, dos de los principales bloques de integración económica de Sudamérica. La iniciativa apunta a facilitar el intercambio comercial, promover inversiones en infraestructura y ampliar la cooperación energética y política entre los países miembros.
La estrategia también pone el foco en consolidar un escenario de mayor estabilidad democrática y coordinación regional frente a los desafíos económicos y geopolíticos que enfrenta América Latina.
De avanzar, la propuesta podría fortalecer el papel de Bolivia como punto de conexión entre ambos sistemas de integración y favorecer nuevos corredores comerciales que mejoren la circulación de bienes, servicios y energía dentro de la región.