La acuicultura en Tierra del Fuego dio un nuevo paso hacia el desarrollo de inversiones privadas luego de que el Gobierno provincial firmara una carta de intención con Wanchese Argentina S.A., filial de la multinacional Cooke Co. Inc., para analizar la viabilidad de futuros proyectos productivos. El acuerdo abre una etapa de evaluación técnica y ambiental, aunque todavía no implica una inversión aprobada ni el inicio de actividades productivas.
El interés de la compañía llega tras la entrada en vigencia de la Ley Provincial 1601, sancionada en diciembre de 2025, que estableció un nuevo marco regulatorio para el desarrollo sustentable de la acuicultura en aguas continentales y marítimas bajo jurisdicción fueguina. La norma mantiene la prohibición del cultivo de salmónidos en el Canal Beagle, pero habilita la evaluación de otros proyectos acuícolas en distintas áreas de la provincia bajo estrictos controles ambientales.
El nuevo régimen exige que cada iniciativa presente una Guía de Aviso de Proyecto y un Estudio de Impacto Ambiental antes de avanzar. Además, prevé una Evaluación Ambiental Estratégica para definir las zonas aptas para el desarrollo de la actividad y garantizar un ordenamiento del uso del agua y de los recursos naturales.
Como complemento de ese marco legal, el Gobierno presentó el Plan Estratégico de Desarrollo Acuícola y Pesquero, que busca brindar mayor previsibilidad administrativa mediante un sistema de ventanilla única para facilitar la evaluación de proyectos.
En ese contexto, el gobernador Gustavo Melella firmó el 18 de junio una carta de intención con representantes de Wanchese Argentina, encabezados por el gerente general Pedro Bohnsdalen, con el objetivo de avanzar en estudios de prefactibilidad, intercambio técnico y análisis de oportunidades de inversión.
Representantes de la empresa ya recorrieron distintos sectores marítimos y recursos hídricos continentales de la provincia para evaluar las condiciones geográficas, ambientales y sanitarias del territorio. Esa etapa será determinante para definir si la compañía presenta un proyecto formal de inversión.
El interés de Cooke coincide con un proceso de expansión internacional del grupo. En Canadá, la empresa anunció la compra de las operaciones de cultivo de salmón de Mowi en el Atlántico canadiense por 160 millones de dólares, una operación que incluye centros de producción, plantas procesadoras y miles de toneladas de biomasa, aunque todavía permanece sujeta a aprobaciones regulatorias.
Las autoridades provinciales destacan que la carta firmada con Wanchese Cooke representa únicamente una instancia preliminar de análisis. El documento permite compartir información técnica, estudiar alternativas de cooperación, evaluar posibles desarrollos productivos e intercambiar conocimientos, capacitación y transferencia tecnológica, sin que ello implique una autorización para producir.
El subsecretario de Coordinación Pesquera y Acuícola, Diego Marzioni, sostuvo que el nuevo esquema busca ofrecer reglas claras para quienes deseen invertir, contemplando aspectos relacionados con el ambiente, la disponibilidad de agua, la tecnología de cultivo y los controles sanitarios.

La iniciativa se suma a otros proyectos que comenzaron a surgir tras la aprobación de la nueva legislación. Entre ellos se encuentra el interés de Bentónicos de Argentina S.A., que analiza desarrollar cultivos de truchas, macroalgas y erizos de mar, además de fortalecer la pesca de crustáceos. La empresa prevé presentar un proyecto para producir hasta 300 toneladas anuales de trucha, sujeto a todas las evaluaciones técnicas y ambientales exigidas por la normativa.
En paralelo, también avanzan iniciativas privadas para instalar una planta de producción de salmón en tierra firme en las cercanías de Río Grande, con una inversión estimada en $12.500 millones y una proyección de entre 200 y 250 empleos directos, aunque ese proyecto continúa en etapa administrativa.
El nuevo escenario refleja un cambio de estrategia para la provincia. Tras definir un marco regulatorio y un plan de desarrollo, Tierra del Fuego comenzó a captar el interés de empresas nacionales e internacionales que buscan evaluar oportunidades de inversión en un sector con potencial de crecimiento. El futuro de esos proyectos dependerá del cumplimiento de los requisitos ambientales, sanitarios y técnicos previstos por la legislación vigente.