Roberto Abbondanzieri, histórico arquero de Boca Juniors y de la Selección Argentina, cambió los guantes por la actividad rural después de una carrera marcada por títulos, mundiales y uno de los momentos más recordados del fútbol argentino: su salida por lesión en los cuartos de final del Mundial 2006 ante Alemania.
El exfutbolista nació en Bouquet, Santa Fe, en 1972, y tras retirarse en 2010 tuvo una etapa como ayudante de campo de Martín Palermo. Con el paso de los años decidió alejarse del fútbol profesional y regresar a sus raíces para dedicarse al campo, una actividad que siempre estuvo presente en su vida.
La imagen de Abbondanzieri dejando el partido ante Alemania en 2006 quedó grabada en la memoria de los hinchas argentinos. Argentina ganaba 1-0 y buscaba avanzar a las semifinales, pero un golpe tras un choque con Miroslav Klose obligó al arquero a pedir el cambio. En su lugar ingresó Leo Franco y el equipo de José Pekerman terminó eliminado en la definición por penales.
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Años después, el propio Abbondanzieri recordó aquel episodio y sostuvo: "Si yo no salía en el partido con Alemania, Argentina llegaba a la final como mínimo. No lo digo por Leo Franco pero es que teníamos tanto tiempo con el Ratón Ayala y Heinze, una mística..."
Antes de convertirse en una figura del fútbol argentino, el Pato inició su carrera en Argentino de Las Parejas y luego llegó a Rosario Central, donde debutó en Primera División en 1994. En 1996 fue transferido a Boca Juniors, club en el que alcanzó el reconocimiento internacional.
Con la camiseta xeneize ganó 14 títulos, entre ellos tres Copas Libertadores y dos Copas Intercontinentales. Uno de sus partidos más recordados fue la final Intercontinental de 2003 ante Milan, cuando atajó dos penales en la definición y fue una de las figuras del triunfo de Boca.
Su recorrido con la Selección Argentina comenzó en 2004. Fue convocado para la Copa América de ese año y luego disputó la edición de 2007. Llegó al Mundial de Alemania como titular y terminó su etapa internacional con 49 partidos jugados y 21 vallas invictas.
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Tras aquella Copa del Mundo, Abbondanzieri continuó su carrera en Europa. Fue transferido al Getafe de España, donde tuvo una destacada temporada y logró llegar a los cuartos de final de la Copa UEFA. Luego regresó a Boca y cerró su carrera profesional en Inter de Porto Alegre, donde conquistó nuevamente la Copa Libertadores.
Después del retiro, el Pato probó una experiencia diferente en el automovilismo y también acompañó a Palermo en distintos equipos como integrante de su cuerpo técnico. Fue ayudante del exdelantero en Godoy Cruz, Arsenal, Unión Española de Chile, Pachuca de México y Curicó Unido.
Sin embargo, la muerte de su padre durante la pandemia marcó un cambio definitivo. Abbondanzieri decidió volver a Bouquet para estar cerca de su familia y recuperar el vínculo con el campo.
"Cuando pasó, no pude estar presente. Eso me dolió bastante y quise estar cerca de mi familia. Me costó dejar de lado a un amigo (por Palermo), pero era lo mejor para mí", explicó.
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Desde entonces, su vida transcurre lejos de los estadios y cerca de las máquinas agrícolas. El exarquero trabaja como contratista rural y mantiene una relación con el campo que comenzó desde su infancia.
"El campo siempre fue mi cable a tierra, donde despejaba mi cabeza de las presiones del fútbol. Siempre supe que era mi destino", contó.
También recordó sus primeros años ligados a la actividad agropecuaria: "Desde que me acuerdo tenía 4-5 años y estaba arriba del tractor como acompañante".
Hoy, Roberto Abbondanzieri divide sus apariciones públicas entre charlas sobre fútbol, análisis de la actualidad de Boca y la Selección Argentina, y actividades vinculadas al sector rural. A más de dos décadas de aquel Mundial 2006, el Pato encontró una nueva etapa lejos del arco, pero cerca del lugar donde siempre se sintió cómodo: el campo.