El consorcio integrado por YPF, ENI y XRG, la unidad internacional de inversiones de la petrolera estatal de Abu Dhabi, adjudicó la construcción del principal gasoducto del proyecto Argentina LNG a las compañías estadounidense Pumpco y la italiana Bonatti, asociadas con la argentina Contreras Hermanos. La obra, valuada en US$1200 millones, unirá Vaca Muerta con Sierra Grande, en Río Negro, y representa una pieza central para impulsar las exportaciones argentinas de gas natural licuado (GNL) hacia los mercados internacionales.
La decisión volvió a dejar fuera de competencia al consorcio integrado por Techint y Sacde, que semanas atrás también había perdido otra licitación vinculada con la infraestructura necesaria para el desarrollo del proyecto exportador de gas. De acuerdo con la información difundida, la propuesta ganadora fue aproximadamente un 15% más económica que la presentada por las empresas argentinas.
La obra contempla la construcción de dos ductos paralelos de 527 kilómetros entre la zona de Meseta Buena Esperanza, en el corazón de Vaca Muerta, y Sierra Grande, donde se instalará la terminal marítima desde la que se exportará el GNL.
El proyecto incluye un gasoducto de 48 pulgadas, que será el de mayor diámetro construido hasta ahora en la Argentina, además de un poliducto de 24 pulgadas destinado al transporte de líquidos asociados a la producción de gas.
Uno de los aspectos que más llamó la atención es que Pumpco pertenece a MasTec, el grupo controlado por el empresario cubano-estadounidense Jorge Mas, propietario del Inter Miami, el club donde juega Lionel Messi. La compañía desembarcará en el país en asociación con Contreras Hermanos, que participó en el desarrollo de la ingeniería del proyecto, aunque no pudo presentarse por sí sola debido a que el proceso licitatorio estaba reservado para oferentes internacionales.

Por su parte, Bonatti tendrá a cargo su primera gran obra de infraestructura energética en la Argentina, consolidando así su ingreso al mercado local de proyectos vinculados al desarrollo de Vaca Muerta.
La adjudicación aún depende de la aprobación de la Decisión Final de Inversión (FID) del proyecto Argentina LNG, prevista para fines de 2026 o comienzos de 2027. Recién después de ese paso podrá iniciarse la construcción del gasoducto.
Mientras tanto, el consorcio conformado por YPF, ENI y XRG continúa avanzando con otras licitaciones estratégicas, entre ellas la compra de los caños que conformarán ambos ductos, una etapa que se definirá en los próximos meses.
La infraestructura es considerada uno de los proyectos energéticos más importantes del país porque permitirá ampliar la capacidad de transporte del gas producido en Vaca Muerta hasta la costa atlántica, desde donde podrá ser procesado y exportado como gas natural licuado hacia Europa y Asia, dos mercados que buscan diversificar sus fuentes de abastecimiento energético.