En la Puna, las reservas de litio pueden convertir a la Argentina en una potencia productora a nivel mundial. De la mano del Programa “Del Salar a la Batería”, están avanzando dos proyectos: Jujuy Litio S.A y Litarsa (Litio Argentino Sociedad Anónima).
El primero nació de la asociación entre la provincia de Jujuy y la empresa Ceri de Italia (participación del 60% y 40% respectivamente). El objetivo es abarcar toda la cadena de valor desde el carbonato producido por las compañías Sales de Jujuy y Exar, ambas con la participación del 8,5% del gobierno provincial.
Según el ministro de Desarrollo Económico y Producción jujeño y presidente de Jujuy Litio S.A, Juan Carlos Abud, se comenzará con el ensamble de baterías de litio, lo cual demandará una inversión de US$60 millones y, luego, se procederá a la fabricación de material activo y celdas, que requerirá US$120 millones.
La planta se instalará en el Parque Industrial de Perico y generará 60 empleos directos y 240 indirectos, según Abud. Si bien el plan iniciará con la inversión del gobierno provincial, la idea es que posteriormente se incorporen inversiones privadas. La producción servirá para abastecer al mercado argentino, América Latina y Europa.
Por otro lado, Litarsa, cuyo CEO y fundador es Emiliano Guerrero, se encuentra negociando unas tierras ubicadas en el Parque Industrial San Antonio de los Cobres, en Salta. Tal como detalló, dependiendo de la cantidad y tipo de baterías, la inversión será de entre US$60 millones y US$120 millones. El objetivo es destinar el 40% de la producción al mercado interno y el 60% restante exportarlo, principalmente a Chile y Brasil.
Debido a la fuerte participación de China, Italia y República Checa en la producción de baterías para celulares y tablets, y la gran inversión que debe realizarse para ingresar a ese mercado, la Argentina se ocupará del desarrollo de baterías de almacenamiento de energía solar y eólica para hogar, batería para autos híbridos y batería para alumbrado público.
No obstante, las dificultades subyacen en la falta de desarrollo de baterías de litio en Latinoamérica (mercado dominado por China, Corea y Japón) y, además, el fabricante de autos eléctricos, Tesla, decidió autoabastecerse. Por lo cual, las limitaciones para la producción argentina son varias. De todas formas, hay inversores que vieron la oportunidad y decidieron ingresar a este rubro que le dará una alternativa productiva a la Puna.