El presidente Javier Milei recibió en la Casa Rosada a la presidenta de Louis Dreyfus Company (LDC), Margarita Louis-Dreyfus, y al CEO global de la compañía, Michael Gelchie, para analizar el avance de una inversión de US$ 400 millones destinada a la construcción de una nueva planta de procesamiento de soja y girasol en Bahía Blanca. Según informó Bichos de Campo, el encuentro también permitió dialogar sobre el papel estratégico de la agroindustria argentina en un contexto internacional marcado por crecientes tensiones geopolíticas.
De la reunión también participaron el ministro de Economía, Luis Caputo; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta; y el director de Operaciones y responsable para Latinoamérica de LDC, Juan José Blanchard.
El principal tema de la agenda fue el desarrollo de la nueva planta industrial que la empresa prevé comenzar a construir hacia fines de 2026. El proyecto contempla una capacidad de procesamiento de hasta 4.000 toneladas diarias de semillas de soja y girasol, con el objetivo de fortalecer el polo agroindustrial del sur bonaerense y ampliar la capacidad de industrialización de materias primas agrícolas.
Según informó Bichos de Campo, aunque la inversión supera ampliamente los US$ 200 millones, actualmente este tipo de emprendimientos agroindustriales no está incluido dentro de los sectores alcanzados por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El esquema contempla beneficios para actividades como energía, minería, infraestructura, tecnología, forestoindustria, turismo, siderurgia y proyectos vinculados al petróleo y el gas, pero deja afuera a las plantas aceiteras.
En ese contexto, el medio especializado señaló que uno de los ejes del encuentro habría sido transmitir al Gobierno la importancia de considerar a la agroindustria como un sector estratégico por su aporte a las exportaciones, la generación de divisas y la recaudación tributaria.
La reunión se produjo en un escenario internacional donde la seguridad alimentaria y el abastecimiento global cobran mayor relevancia debido a los conflictos en distintas regiones del mundo. En ese marco, el Mercosur aparece como un proveedor confiable de productos agroindustriales, una condición que incrementa el interés por ampliar la capacidad de procesamiento dentro de Argentina.
El proyecto de Bahía Blanca forma parte de un plan de expansión más amplio de Louis Dreyfus Company en el país. Durante el último año, la compañía inauguró un centro logístico para algodón en Zárate, diseñado para gestionar hasta 800 toneladas diarias de fibra, y adquirió un acopio con puerto para barcazas en Santa Elena, provincia de Entre Ríos, fortaleciendo su red logística sobre el río Paraná.
La empresa también continúa ampliando su programa de producción de camelina, un cultivo utilizado para la elaboración de biocombustibles de baja huella de carbono. Como parte de esa estrategia, incorporó nuevos equipos de procesamiento en su complejo agroindustrial de Timbúes, lo que le permite industrializar camelina, carinata, canola y girasol.
La nueva inversión en Bahía Blanca busca consolidar el crecimiento del complejo agroindustrial argentino mediante una mayor capacidad de agregado de valor en origen y una mejora de la competitividad exportadora. Al mismo tiempo, representa una de las principales apuestas privadas del sector para los próximos años.