El canciller Pablo Quirno aseguró este jueves en la Exposición Rural de Palermo que la agroindustria argentina es uno de los principales activos estratégicos del país y comparó a los productores con Lionel Messi, al sostener que cuentan con el talento y la capacidad necesarios para competir en los grandes mercados internacionales. Según informó La Nación en una nota de Belkis Martínez, el funcionario también ratificó que el Gobierno buscará profundizar la apertura comercial y ampliar el acceso de los productos argentinos a nuevos destinos.
Durante el cierre de la jornada “El negocio de alimentar”, organizada en el marco de la muestra rural, Quirno defendió la estrategia de inserción internacional impulsada por el Gobierno y remarcó que la producción agroindustrial no solo genera divisas, sino que también fortalece la influencia global del país.
“La fuerza agroindustrial argentina puede convertirse en una de las principales fuentes de prosperidad nacional y, al mismo tiempo, en un instrumento de influencia internacional”, afirmó el canciller ante productores, empresarios y referentes del sector. Antes de su exposición fue presentado por el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino.

El momento más celebrado de su discurso llegó con una metáfora futbolera dirigida al sector agropecuario. “Ustedes llevan generaciones compitiendo contra los mejores, superando adversidades y dejando en alto el nombre de nuestro país. Ahora tenemos por delante otro partido decisivo. Se juegan los grandes mercados internacionales”, expresó.
Luego añadió: “Desde la Cancillería vamos a estar a su lado para abrir espacios, defender cada conquista y nivelar el campo de juego. La Argentina tiene el equipo, la historia, la tradición y el talento para ganar. Ustedes son los Messi y la agroindustria y el mundo lo sabe. Salgamos juntos a ganar ese partido, estoy convencido de que vamos a ganar”.
Según informó La Nación en una nota de Belkis Martínez, Quirno sostuvo que el contexto internacional ofrece una oportunidad inédita para la Argentina debido a las tensiones geopolíticas, los conflictos comerciales y la creciente preocupación mundial por la seguridad alimentaria. En ese escenario, afirmó que el país cuenta con ventajas competitivas basadas en su capacidad de producir alimentos, desarrollar tecnología y agregar valor a sus cadenas productivas.

El funcionario también definió al agro como una herramienta de “soft power” para la política exterior argentina. Explicó que cada exportación de granos, carnes, aceites o tecnología agropecuaria fortalece los vínculos comerciales y posiciona al país como un proveedor confiable a nivel global.
En ese marco, defendió la política de apertura comercial impulsada por el Gobierno de Javier Milei y aseguró que se trata de la estrategia de integración internacional “más ambiciosa de los últimos 70 años”. Entre los avances mencionó el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, el tratado con la EFTA, el convenio con Singapur y las negociaciones abiertas con Japón, Vietnam e India, además del interés por avanzar en la adhesión al CPTPP.
“No se trata únicamente de incorporar nuevos destinos. Se trata de posicionar a la Argentina allí donde crecerá la demanda mundial de alimentos durante las próximas décadas”, señaló.
Quirno agregó que la Cancillería continuará trabajando en la apertura de mercados mediante negociaciones sanitarias, habilitaciones de establecimientos exportadores y la eliminación de barreras técnicas que dificulten el ingreso de los productos argentinos.
También recordó la reciente intervención del Gobierno frente a la Unión Europea cuando una iniciativa buscó catalogar a la soja argentina como un cultivo de alto riesgo ambiental. Según explicó, la respuesta oficial basada en evidencia científica permitió revertir esa situación.

Para respaldar el potencial del sector, el canciller repasó algunos indicadores productivos y exportadores. Destacó que la campaña agrícola 2025/26 alcanzó una cosecha récord de 163,2 millones de toneladas y señaló que las exportaciones agroindustriales superaron los US$52.000 millones durante 2025. Además, remarcó el crecimiento de las ventas externas de carne vacuna y la consolidación de nuevos mercados para los productos argentinos.
Finalmente, prometió que el Gobierno seguirá acompañando al sector. “Estamos desplegando la ofensiva exportadora más vigorosa de las últimas décadas y no vamos a detenernos hasta que nuestros productores puedan competir con las mismas reglas que sus principales competidores”, concluyó.