La Administración General de Aduanas de China (GACC) habilitó a tres frigoríficos argentinos para exportar carne vacuna con y sin hueso, tanto enfriada como congelada, una decisión oficializada este 17 de julio de 2026 que amplía la presencia de la industria cárnica nacional en uno de los principales mercados de destino. La medida beneficia a establecimientos ubicados en Córdoba, Salta y Buenos Aires y es resultado del trabajo conjunto desarrollado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el SENASA y la Cancillería, tras las gestiones realizadas durante la misión institucional y comercial que autoridades argentinas llevaron adelante en China el mes pasado.
Con esta nueva autorización, la Argentina suma 71 establecimientos habilitados para exportar carne vacuna al gigante asiático, un mercado que continúa siendo uno de los principales compradores de productos cárnicos nacionales y un actor clave para el ingreso de divisas del sector agroexportador.
La habilitación fue publicada por la Administración General de Aduanas de China (GACC) luego de que las plantas superaran satisfactoriamente las auditorías sanitarias y técnicas exigidas por las autoridades del país asiático. Los establecimientos incorporados al listado oficial son Bustos y Beltrán S.A., en la provincia de Córdoba; Frigorífico Bermejo S.A., en Salta; y COTO Centro Integral de Comercialización S.A., ubicado en la provincia de Buenos Aires.
Las tres empresas quedaron autorizadas para exportar carne vacuna con hueso y sin hueso, en sus versiones enfriada y congelada, uno de los segmentos con mayor demanda dentro del mercado chino y de mayor importancia para la industria frigorífica argentina.
La decisión representa un nuevo avance en la estrategia de inserción internacional impulsada por el Gobierno nacional para ampliar las oportunidades comerciales de la producción agroindustrial. La incorporación de nuevos establecimientos no solo incrementa la capacidad exportadora del país, sino que también amplía la oferta disponible para atender la demanda de uno de los principales importadores mundiales de carne bovina.
El proceso de habilitación es el resultado de un trabajo técnico que involucra inspecciones sanitarias, controles de calidad y auditorías sobre los sistemas de producción y procesamiento de alimentos. En este caso, las evaluaciones favorables realizadas por las autoridades chinas permitieron que el organismo sanitario de ese país otorgara la aprobación definitiva para las tres plantas.
Las gestiones también estuvieron respaldadas por la misión institucional y comercial que representantes argentinos realizaron en junio de 2026 en China. Durante esa gira, funcionarios nacionales mantuvieron reuniones con autoridades gubernamentales y organismos sanitarios para avanzar en distintas negociaciones vinculadas con el comercio agroalimentario, entre ellas la ampliación de habilitaciones para establecimientos exportadores.
Desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca destacaron que este tipo de resultados responde al trabajo coordinado entre el organismo, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la Cancillería, que mantienen una agenda permanente con las autoridades chinas para facilitar el acceso de productos argentinos y resolver cuestiones técnicas vinculadas con el comercio bilateral.
La apertura de nuevos establecimientos cobra especial relevancia debido a la importancia que tiene China para la cadena de ganados y carnes argentina. En las últimas dos décadas, el país asiático se consolidó como uno de los principales destinos de las exportaciones nacionales de carne vacuna y como un socio estratégico para el desarrollo del sector frigorífico.
La demanda china permitió incrementar significativamente los volúmenes exportados y diversificar los cortes enviados al exterior, favoreciendo además el crecimiento de inversiones destinadas a mejorar la infraestructura industrial y cumplir con los exigentes estándares sanitarios internacionales.
Las habilitaciones otorgadas por el GACC constituyen un requisito indispensable para que cualquier frigorífico pueda ingresar productos al mercado chino. Antes de obtener esa autorización, las plantas deben atravesar un proceso de evaluación que incluye auditorías documentales, inspecciones técnicas y verificaciones sobre los sistemas de inocuidad alimentaria, trazabilidad y control sanitario implementados por cada establecimiento.
En este contexto, el papel del SENASA resulta determinante, ya que el organismo es el encargado de certificar que los establecimientos argentinos cumplen con los requisitos exigidos por los países importadores y de coordinar las auditorías internacionales junto con las autoridades sanitarias extranjeras.
La incorporación de tres nuevas plantas también representa una oportunidad para ampliar la capacidad exportadora de distintas regiones del país. Los frigoríficos habilitados están ubicados en Córdoba, Salta y Buenos Aires, provincias con una fuerte participación en la producción bovina y en la actividad industrial vinculada al procesamiento de carne.
Para las economías regionales, este tipo de autorizaciones implica mayores posibilidades de crecimiento, incremento en la actividad industrial y generación de empleo asociado a toda la cadena de producción, transporte y comercialización.
El avance se produce en un contexto en el que el Gobierno nacional busca consolidar una política de apertura de mercados para los productos agroindustriales. Durante el primer semestre de 2026, la Secretaría de Agricultura informó la apertura de nuevos destinos comerciales y la recuperación de mercados que habían quedado restringidos por cuestiones sanitarias, además de múltiples negociaciones internacionales destinadas a ampliar las exportaciones argentinas.
En paralelo, continúan las gestiones para fortalecer el vínculo comercial con China mediante nuevas negociaciones sanitarias y comerciales. Además de la carne vacuna, ambos países mantienen conversaciones sobre otros productos agroalimentarios con potencial exportador, en línea con una estrategia orientada a diversificar la oferta argentina y consolidar la presencia nacional en el mercado asiático.
China representa uno de los principales destinos para los alimentos producidos en Argentina y mantiene una demanda sostenida de proteínas animales, cereales y otros bienes agroindustriales. Esa condición convierte al país asiático en un socio prioritario para la política comercial argentina y explica la importancia de avanzar en nuevas habilitaciones de establecimientos exportadores.
La autorización de estas tres plantas se suma a una serie de medidas orientadas a mejorar el acceso de los productos argentinos a mercados internacionales mediante acuerdos sanitarios, auditorías técnicas y negociaciones bilaterales. Para la industria frigorífica, cada nueva habilitación significa ampliar las posibilidades de comercialización, incrementar la competitividad y fortalecer la presencia de la carne argentina en uno de los mercados más relevantes del comercio mundial.
Con esta decisión, Argentina alcanza los 71 frigoríficos autorizados para exportar carne vacuna al mercado chino, consolidando un vínculo comercial estratégico que continúa expandiéndose a partir del trabajo conjunto entre organismos sanitarios, autoridades gubernamentales y el sector privado.