La Calera avanza con un proyecto para convertirse en el primer municipio argentino en certificar un Sistema de Gestión de Compliance, un modelo orientado a fortalecer la transparencia, prevenir irregularidades y garantizar el cumplimiento de normas dentro de la administración pública. La iniciativa forma parte de una estrategia impulsada por la gestión del intendente Fernando Rambaldi para consolidar estándares de integridad institucional.
La ciudad ya alcanzó un paso importante al convertirse en la segunda del país en certificar la norma ISO 37001, el estándar internacional antisoborno. Esa certificación acredita que el municipio implementó mecanismos para prevenir, detectar y sancionar prácticas de soborno mediante auditorías externas y procedimientos específicos.
Ahora el objetivo es avanzar hacia una certificación de compliance municipal, un sistema de gestión que establece controles internos para asegurar que la administración pública cumpla la legislación vigente, utilice correctamente los recursos y cuente con mecanismos de supervisión y sanción frente a posibles incumplimientos.

El modelo busca generar mayor confianza entre los ciudadanos mediante reglas claras para el funcionamiento del Estado local. El propósito es fortalecer la transparencia en la gestión, mejorar los procesos administrativos y garantizar un uso eficiente de los fondos públicos.
La estrategia forma parte de un proceso de reformas institucionales que la ciudad viene impulsando durante los últimos años. Entre las medidas implementadas se encuentra un nuevo Régimen Electoral Municipal, que incorpora la utilización de la Boleta Única de Sufragio (BUS) con el objetivo de reducir riesgos de fraude, eliminar prácticas como el robo o la sustitución de boletas y dotar de mayor transparencia al proceso electoral.
La normativa también contempla la profesionalización del organismo electoral municipal mediante mecanismos de selección específicos para el personal, además de regular la publicidad política en espacios públicos y establecer controles sobre el traslado de votantes durante las campañas.
El proceso de modernización institucional se produjo luego de que la ciudad atravesara un período marcado por denuncias vinculadas con irregularidades electorales registradas entre 2016 y 2023. A partir de entonces, la administración municipal impulsó una serie de cambios orientados a fortalecer los controles y recuperar la confianza en las instituciones.
Además de las reformas electorales, la gestión incorporó otras iniciativas vinculadas con la transparencia pública, entre ellas la implementación de la ordenanza de Ficha Limpia, la publicación de información institucional en portales de acceso público y distintas acciones de control interno.
También se llevaron adelante auditorías administrativas que derivaron en la eliminación de contratos considerados irregulares y en denuncias judiciales por presuntas maniobras relacionadas con documentación apócrifa, combustible y maquinaria municipal.

Con la futura certificación de compliance, La Calera busca posicionarse como un referente nacional en materia de integridad institucional, promoviendo un modelo de administración basado en la prevención, la rendición de cuentas y el fortalecimiento de los mecanismos de control.