La Muestra Artesanal de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho reúne hasta el 26 de julio a artesanas y artesanos de distintas provincias en el Predio Ferial Catamarca, donde exhiben y comercializan creaciones realizadas con materiales naturales y técnicas transmitidas de generación en generación. La propuesta, que convoca a representantes de diferentes regiones del país, pone en primer plano la identidad cultural, los saberes ancestrales y el uso responsable de los recursos que ofrece la naturaleza.
Las piezas expuestas fueron elaboradas con arcilla, maderas recuperadas, cortezas de árboles nativos, fibras vegetales y tintes obtenidos de hojas, ramas y cortezas. Cada trabajo refleja la historia y las tradiciones de su lugar de origen, al tiempo que promueve prácticas de producción sustentables y el respeto por el ambiente, valores que atraviesan gran parte de la muestra.
Desde Jujuy, Mario Mendoza y Ana María Flores presentan una colección de cerámicas inspiradas en costumbres del norte argentino. Sus obras recrean escenas vinculadas al Misachico, las celebraciones por el Día de las Almas, las danzas tradicionales y distintas expresiones de la vida cotidiana de las comunidades puneñas.
Entre las representaciones se encuentra la denominada espejada, una antigua costumbre de cortejo entre jóvenes pastores. Según explicó Mendoza, la tradición consistía en atraer la atención de la otra persona mediante el reflejo de un pequeño espejo durante las jornadas de pastoreo. "Ellos en su pastoreo se van atrayendo con un pedazo de espejo que da la cara por supuesto. Se van acercando y se hacen amiguitos; y después si se llevan bien llegan a formar pareja y se casan, porque la gente del Norte está acostumbrada a casarse para toda la vida", relató el artesano.
Otra de las propuestas destacadas pertenece a Gisella Aguirre, tejedora de Mocoretá, en Corrientes, quien llegó con ruanas y chales inspirados en la fauna, la flora y las leyendas del Litoral. Para esta edición creó diseños basados en el cuero del yacaré y en Yarí, considerada protectora de los yerbatales dentro de la tradición guaraní.
La artesana explicó que obtiene los colores de sus prendas mediante tintes naturales elaborados con hojas, ramas y cáscaras, evitando la utilización de raíces para minimizar el impacto sobre el entorno. "Trato de ser muy consciente de cuidar la naturaleza, siempre respetando, pidiendo permiso, y agradeciendo a la Pachamama", afirmó al describir el proceso que utiliza para teñir sus tejidos.
Una de sus piezas más llamativas representa la piel de la yarará, serpiente característica del Litoral, y surgió a partir de una experiencia inesperada en su taller. Aguirre contó que descubrió la muda del reptil en la entrada del lugar donde trabaja y esa imagen se convirtió en el punto de partida para desarrollar un nuevo diseño, teñido con pigmentos obtenidos de la yerba mate.
También participa de la exposición Ignacio Díaz, artesano de Cainguás, Misiones, quien asiste desde hace quince años a la Fiesta del Poncho. Su producción nació a partir del aprovechamiento de maderas y cortezas que antes descartaba en su carpintería. Con el paso del tiempo transformó esa iniciativa en un oficio de tiempo completo y hoy elabora piezas terminadas únicamente con cera de abeja, sin pinturas ni productos químicos.
Desde Concordia, Entre Ríos, llegó Roque Gómez, quien exhibe hamacas y canastos confeccionados con isipó, una enredadera nativa que combina con estructuras metálicas fabricadas por él mismo. El artesano señaló que junto a su esposa trabajó durante tres meses y medio para preparar una producción significativamente mayor que la presentada el año pasado y ofrecer nuevos diseños al público.
La diversidad de propuestas confirma el carácter federal de la Fiesta del Poncho, uno de los principales encuentros dedicados a las artesanías en Argentina. Además de representar la identidad de cada región, los expositores comparten conocimientos heredados y técnicas que priorizan el uso consciente de los recursos naturales.
Hasta el 26 de julio, visitantes y turistas podrán recorrer la Muestra Artesanal todos los días, de 14 a 23, en el Predio Ferial Catamarca, donde cada pieza refleja la riqueza cultural de las distintas provincias y el vínculo entre el trabajo artesanal, la tradición y el respeto por la Pachamama.