La segunda edición de Catamarca Retumba convocó este fin de semana a cerca de 40 copleras y copleros de distintos puntos de la provincia durante la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, en el Predio Ferial de Catamarca. La propuesta, impulsada por el colectivo Comadres de Eulalia con el acompañamiento del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte, volvió a poner en primer plano al canto con caja, una de las expresiones culturales más representativas del patrimonio catamarqueño, frente a visitantes, turistas y vecinos.
La actividad comenzó en la explanada del Predio Ferial con una ronda de coplas que dio inicio a una caminata por la caminería central del predio. A lo largo del recorrido, las voces de las y los participantes, acompañadas por el sonido de las cajas, transformaron los distintos espacios de la fiesta en un escenario abierto donde el público respondió con aplausos y se sumó espontáneamente al paso de la comitiva.
El itinerario atravesó los pabellones de artesanías, donde expositores y visitantes interrumpieron por algunos minutos sus recorridos para seguir las interpretaciones. La propuesta continuó hasta el ingreso del Pabellón de Turismo, donde se realizó una nueva ronda de coplas y vidalas con repertorios dedicados a la Pachamama, la vida cotidiana y las tradiciones populares que forman parte de la identidad del oeste y norte catamarqueño.
Uno de los momentos más destacados de la jornada estuvo protagonizado por la reconocida Cruz Farfán, coplera nacida en Antofagasta de la Sierra y radicada en Fiambalá. Su interpretación de una vidala despertó una cálida respuesta del público, que acompañó la presentación con aplausos y alentó la continuidad del encuentro.
La actividad concluyó en el Mercado Cultural, donde una ronda abierta permitió que copleras, copleros y asistentes compartieran las últimas interpretaciones en un clima de participación colectiva. El cierre consolidó el espíritu de una propuesta que buscó acercar esta manifestación cultural a quienes recorrieron la Fiesta del Poncho.
Además de ofrecer un espacio para la expresión artística, Catamarca Retumba reunió a representantes de Antofagasta de la Sierra, Fiambalá, Andalgalá, Pomán, Santa María, Valle Central y otras localidades de la provincia. La convocatoria reafirmó la vigencia del canto con caja como patrimonio cultural vivo y puso de relieve el papel de las nuevas generaciones en la continuidad de una tradición transmitida de forma oral y comunitaria, en uno de los eventos culturales más importantes del calendario catamarqueño.