En Round K, un bar situado en el Lower East Side de Nueva York, se puede probar un café con granos que estuvieron en el espacio. El café astronauta, ideado por el ingeniero electrónico Ockhyeon Byeon, cuesta US$50.
El original emprendedor estudió en la Konkuk University de Seúl y trabajó en varias tiendas de café antes de abrir su propio lugar con esta particular idea. Intentando descubrir cómo retornaban los granos de café tras ser enviados al espacio, Byeon envío medio kilo en un globo meteorológico; luego de cinco horas de ascenso hasta la mesósfera, el emprendedor lo recuperó con la ayuda de un GPS y notó que los granos de café estaban ligeramente congelados y recubiertos de agua.
Si bien en Round K se ofrecen cafés tradicionales por US$3,5 la taza, además del café astronauta se pueden conseguir infusiones originales como el egg capuccino hecho con yema de huevo, el wasabi latte y hasta un café con batata, pasta de almendras y panceta confitada.