La Fundación Pensar, el centro de estudios ligado al PRO, advirtió que la estabilización económica alcanzada por el Gobierno de Javier Milei no resulta suficiente para revertir el deterioro social acumulado y señaló que el principal desafío de la gestión será lograr que el crecimiento llegue a la mayoría de los argentinos. El diagnóstico fue incluido en un nuevo informe mensual difundido en julio, que analiza el impacto del programa económico y las dificultades pendientes en materia de empleo, ingresos y actividad productiva.
El documento, titulado "Atrápame si puedes – Parte II", plantea que la sociedad argentina atraviesa una etapa de fuertes diferencias entre quienes comenzaron a percibir una mejora por la desaceleración inflacionaria y aquellos sectores que todavía no recuperaron su capacidad de consumo. Según el informe, la estabilización de las variables macroeconómicas representa un avance, aunque no alcanza por sí sola para resolver los problemas sociales generados durante los últimos años.
Uno de los principales análisis del trabajo estuvo a cargo del exministro de Economía Hernán Lacunza, quien sostuvo que cualquier estrategia de desarrollo debe sostenerse sobre tres pilares: el económico, el social y el político. Según su planteo, cuando esas dimensiones funcionan de manera coordinada se genera un círculo favorable entre estabilidad, empleo y respaldo ciudadano. En cambio, cuando una de ellas falla, pueden aparecer tensiones que afectan la continuidad del proceso.
En su columna dentro del informe, Lacunza reconoció que el programa económico permitió reducir la incertidumbre provocada por una inflación que había alcanzado niveles superiores al 200% anual y destacó la posibilidad de encadenar dos años consecutivos de crecimiento. Sin embargo, advirtió que los beneficios de la recuperación todavía no alcanzan de manera homogénea a todos los sectores de la población.
El exfuncionario señaló que actividades como el agro, la energía y la minería aparecen entre los sectores con mejores perspectivas dentro del nuevo esquema económico, aunque remarcó que su capacidad de generación de empleo directo es limitada. Frente a ese escenario, destacó la situación de la industria manufacturera, la construcción y el comercio, ramas que concentran una gran cantidad de trabajadores y que enfrentan mayores dificultades para adaptarse al nuevo contexto.
El informe también puso el foco en la evolución del mercado laboral. Según los datos presentados por la Fundación Pensar, entre 2023 y 2025 el empleo total mostró estabilidad en cantidad, pero registró cambios en su composición. El documento indica que se redujo el número de asalariados formales, mientras aumentaron los trabajadores informales y los independientes por cuenta propia. Además, señaló que el salario real tuvo una caída durante ese período.
Lacunza vinculó parte de esta transformación con cambios estructurales considerados inevitables, como la apertura comercial, la reducción del gasto estatal y la incorporación de nuevas tecnologías. No obstante, cuestionó otros factores que, según su análisis, afectan la competitividad de sectores productivos clave.
Entre esos elementos mencionó el incremento del salario promedio medido en dólares desde mediados de 2024. El economista planteó que ese aumento no estuvo acompañado por una mejora equivalente de la productividad y sostuvo que esta situación genera dificultades para sectores como la industria y la construcción, donde el costo laboral tiene un impacto significativo.
El informe también analizó las consecuencias sociales del ajuste fiscal aplicado por el Gobierno. Allí se indicó que algunos sectores recibieron mejoras, como los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), mientras otros grupos experimentaron una pérdida del poder adquisitivo, entre ellos jubilados con bonos complementarios, empleados públicos y docentes universitarios.
Además, el documento destacó la fuerte reducción de la inversión en obra pública, que según el análisis alcanzó niveles mínimos en relación con el Producto Bruto Interno. Para Lacunza, la corrección fiscal era necesaria debido a la situación económica heredada, aunque remarcó que detrás de cada partida presupuestaria existen personas y servicios esenciales que también deben ser considerados.
El exministro cerró su análisis con una advertencia sobre la necesidad de que el proceso actual logre consolidarse y evitar experiencias anteriores en las que los programas económicos comenzaron con resultados positivos, pero no alcanzaron un desarrollo sostenido. La información fue difundida en el informe de la Fundación Pensar y retomada por Infobae, donde se destacó que el Gobierno enfrenta ahora el desafío de convertir la estabilidad macroeconómica en una mejora concreta para la mayoría de los argentinos. El documento incorporó además la evaluación de la consultora Mora Jozami, quien sostuvo que la economía muestra sectores más favorecidos que hace un año, aunque la situación social continúa fragmentada y requiere que la recuperación llegue a la vida cotidiana de los ciudadanos.