El Gobierno de La Rioja movilizó un circuito económico de más de $794 millones mediante la edición 2026 del Programa Previaje Riojano, desarrollado entre el 6 y el 25 de julio en todo el territorio provincial, con el fin de dinamizar el turismo invernal y mitigar el complejo contexto económico nacional. La medida requirió una inversión estatal de $250 millones en bonos "Chachos" y generó una facturación directa superior a los $544 millones, alcanzando a más de 7.600 beneficiarios y consolidándose como un motor clave para la economía de la región durante el receso de mitad de año.
El esquema económico diseñado por las autoridades riojanas permitió multiplicar el impacto del gasto turístico inicial. La combinación entre los $544.145.827 facturados por agencias de viajes y alojamientos adheridos junto a los $250.000.000 inyectados a través de Vouchers Chachos generó una circulación continua del capital dentro del mercado local. Estos bonos fueron reutilizados por los visitantes en una amplia red de comercios que abarca gastronómicos, estaciones de servicio, bodegas, farmacias y locales de productos regionales.
En el transcurso de las tres semanas de vigencia de la medida, el sistema registró 1.899 operaciones de canje, marcando un promedio de 105 transacciones diarias. La distribución geográfica del consumo mostró una fuerte concentración en los principales puntos turísticos de la provincia. Villa Unión encabezó la demanda al absorber el 48% de los canjes, seguida por la ciudad de Chilecito con el 32% y La Rioja Capital con el 14%. El porcentaje restante se repartió entre las localidades de Aimogasta (3%), Chamical (2%) y Chepes (1%).
Los datos oficiales confirman que más de 7.600 personas accedieron a los beneficios del programa. El flujo de viajeros estuvo integrado en su mayoría por residentes provenientes de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, además del desplazamiento de los propios habitantes del interior riojano y de otras provincias argentinas.
Para sostener la logística y operativa de la iniciativa, el sector privado aportó la adhesión de 79 establecimientos hotelero-gastronómicos y 44 agencias de viajes, integrados a una red comercial de más de 480 locales habilitados para la recepción de la moneda provincial. La gestión administrativa del circuito, desde la supervisión de los puntos de canje hasta la entrega efectiva de los comprobantes, estuvo bajo la coordinación técnica del Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas.
Esta política de incentivo al consumo acompañó un balance de temporada altamente positivo para el sector. Según relevamientos elaborados por el Observatorio Económico de Turismo de La Rioja, la ocupación hotelera registró picos del 85%, lo que representó un incremento interanual de entre el 12% y el 13% en comparación con el mismo período del año anterior. En términos globales, el movimiento turístico general generó un impacto estimado en $12.012.000.000 en toda la provincia.
Los resultados finales obtenidos tras la finalización del receso estival ratifican la estrategia institucional de considerar la actividad turística como un eje prioritario para el desarrollo productivo provincial. La articulación público-privada no solo reforzó la competitividad del destino, sino que garantizó la sostenibilidad del empleo en el rubro servicios y comercial ante la coyuntura nacional.