El proyecto Los Azules, en San Juan, avanza hacia una decisión final de inversión prevista para mediados de 2027 y apuesta a la inteligencia artificial para ampliar sus recursos minerales y extender la vida útil del yacimiento. Michael Meding, Managing Director de McEwen Copper y gerente general del proyecto, explicó durante el Forbes Mining Summit que la tecnología ya se aplica en distintas áreas, desde la exploración geológica hasta la selección de proveedores y el análisis de miles de postulaciones laborales.
Según informó Forbes, la compañía considera que la incorporación de IA puede convertirse en una herramienta estratégica para aumentar el potencial económico del proyecto. Meding explicó que el equipo ya cuenta con especialistas dedicados a esta tecnología y que la capacitación alcanzó a todo el personal.
“Nosotros ya tenemos un equipo interno ya de IA. No solo hemos implementado un entrenamiento para la totalidad del personal, sino para todos los colaboradores”, explicó Meding.
Uno de los primeros resultados se produjo en el análisis de procesos vinculados con la ingeniería y la construcción. “Normalmente, proceso que te lleva meses en analizar, lo hicimos en una semana usando IA”, señaló.
La tecnología también comenzó a utilizarse para procesar grandes volúmenes de información. Los Azules recibió más de 21.000 currículums y la IA permite agilizar la clasificación de postulantes y otros procesos que anteriormente podían demandar meses de trabajo.
Sin embargo, uno de los usos con mayor potencial está relacionado con la exploración minera. Los geólogos del proyecto trabajan con inteligencia artificial y machine learning para analizar información y detectar nuevas oportunidades de recursos.
“Todos mis geólogos están trabajando hoy tanto con IA como con machine learning para multiplicar sus capacidades de análisis. Esperamos que esto nos dé excelentes resultados para descubrir recursos adicionales. En el estudio de factibilidad tenemos un caso base de 22 años con un potencial de subida (upside) de 33; es decir, ya estamos pensando en 55 años. Sabemos que podemos agrandarlo mediante la exploración con IA. A medida que bajas tu costo operativo, agrandas lo que se considera técnicamente como mineral, lo que puedo procesar esa roca obteniendo una ganancia”, explicó.
La expectativa, por lo tanto, es que la combinación de nuevos descubrimientos, menores costos operativos y mayor eficiencia tecnológica permita incrementar el volumen de mineral económicamente procesable y ampliar el horizonte productivo del proyecto.
Los Azules ya movilizó alrededor de US$600 millones de inversión, destinados principalmente a San Juan durante los últimos cuatro años y medio. Ahora, la compañía avanza en la ingeniería de detalle y en la estructuración del financiamiento necesario para ingresar en una nueva etapa de construcción.
En ese camino, fueron confirmados US$240 millones adicionales destinados a avanzar hacia la decisión final de inversión. El objetivo es completar las condiciones necesarias para que el proyecto pueda dar el salto hacia una construcción de mayor escala.
Meding ubicó ese momento hacia mediados de 2027, mientras algunas tareas ya comenzaron y continúan los trabajos vinculados con permisos, infraestructura y preparación del terreno.
El ejecutivo también planteó que la minería del futuro tendrá un perfil laboral diferente, impulsado por la automatización, el control remoto y la inteligencia artificial. Para Los Azules, esa transformación puede mejorar tanto la seguridad como la calidad de los empleos.
“El perfil del minero va a cambiar rotundamente y nosotros debemos estar a la vanguardia. Queremos empujar el límite de lo que hoy se considera factible en términos tecnológicos y de cuidado del medio ambiente. Apuntamos a la generación Play Station, jóvenes que tienen muy pocas barreras para adoptar este tipo de tecnología”, sostuvo.
Meding explicó que las operaciones podrían avanzar hacia sistemas automatizados en los que buena parte de las tareas se controle desde instalaciones ubicadas en San Juan.
“Es control remoto, control automático, inteligencia artificial. Este es el futuro de la minería. Antes teníamos cinco choferes por camión entre turnos, contratos, día y noche. En el futuro, todo se manejará de forma automática desde una oficina en San Juan. Eso traerá un aumento de la seguridad, mayor comodidad de los trabajadores y empleo de mejor calidad", agregó.
El desarrollo también contempla una importante demanda de infraestructura. Entre las próximas obras aparecen caminos, una línea eléctrica y un campamento de gran escala, con una capacidad proyectada de aproximadamente 2.500 camas.
Para Meding, la continuidad de las políticas mineras de San Juan también resulta determinante. El ejecutivo destacó el desarrollo de proveedores y el ecosistema productivo que se consolidó alrededor de la actividad minera en la provincia.
“San Juan fue capaz de atraer un ecosistema minero y una matriz productiva durante ese tiempo que avanzó bastante”, afirmó.

La estrategia de Los Azules se inserta además en una oportunidad más amplia para la minería argentina, especialmente ante la creciente demanda internacional de cobre y otros minerales estratégicos. Meding estimó que el país destina unos US$500 millones anuales a exploración, pero sostuvo que todavía existe margen para incrementar esa actividad.
“Hay una oportunidad única de hacer crecer todos esos recursos y transformarlo en proyectos, transformarlo en reservas, transformarlo en progreso y desarrollo para Argentina”, planteó.
En este escenario, Los Azules busca combinar inversión, exploración, inteligencia artificial e infraestructura para transformar el potencial geológico en un proyecto productivo de largo plazo. La definición prevista para 2027 será un paso central para determinar la escala definitiva de una iniciativa que ya apunta a ampliar su horizonte más allá del escenario contemplado en su estudio de factibilidad.