Pampa Energía captó US$138,4 millones mediante una nueva emisión de Obligaciones Negociables en dólares, en una operación que le permitirá reforzar el financiamiento de sus inversiones productivas y de infraestructura en Argentina. Los fondos llegan mientras la compañía avanza con proyectos de gran escala en Vaca Muerta y Bahía Blanca, entre ellos el desarrollo petrolero de Rincón de Aranda y la construcción de una planta de urea.
La compañía colocó las Obligaciones Negociables Clase 28 por un valor nominal de US$138.387.000, con un plazo de cuatro años y vencimiento previsto para agosto de 2030. La tasa de interés quedó establecida en 5,5% anual.
El capital será cancelado en un único pago al vencimiento, mientras que los intereses se abonarán de manera semestral durante la vigencia de los títulos.
La operación recibió la calificación AAA(arg) de FIX SCR, la máxima categoría dentro de la escala crediticia local. La colocación estuvo a cargo de Adcap Grupo Financiero.
Los recursos obtenidos podrán destinarse a inversiones en activos físicos ubicados en Argentina, incluyendo proyectos productivos y de infraestructura vinculados con los distintos negocios de Pampa Energía.
También podrán utilizarse para refinanciar obligaciones existentes, financiar capital de trabajo y cubrir otros destinos permitidos por la normativa vigente. De esta manera, la compañía amplía sus alternativas de financiamiento mientras mantiene en marcha un programa de inversiones de varios miles de millones de dólares.
Uno de los principales destinos estratégicos de la compañía está relacionado con Rincón de Aranda, uno de sus desarrollos petroleros en Vaca Muerta.
El proyecto contempla inversiones superiores a US$4.500 millones y tiene como objetivo llevar la producción del área hasta 45.000 barriles diarios en 2027.

El desarrollo fue aprobado para ingresar al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), que establece beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para proyectos que cumplen con los requisitos previstos por la normativa.
En paralelo, Pampa Energía avanza con otro proyecto de gran magnitud en Bahía Blanca: una planta de producción de urea que demandará una inversión estimada en US$2.700 millones.
La iniciativa apunta a incrementar la oferta local de este fertilizante, un insumo clave para la producción agropecuaria. Según los planes de la empresa, la instalación tendrá una escala relevante dentro del mercado regional.
El proyecto de fertilizantes también fue incorporado al RIGI y la compañía trabaja en una estructura financiera para afrontar el desembolso necesario para su construcción.
La nueva colocación permite a Pampa Energía sumar recursos en el mercado de capitales local mientras sostiene su expansión en petróleo, gas, generación eléctrica y fertilizantes.
El financiamiento en dólares se produce en un contexto en el que la empresa necesita recursos para avanzar con proyectos de largo plazo y elevada intensidad de capital.
Con los US$138,4 millones captados, Pampa Energía suma respaldo financiero para continuar con su agenda de inversiones, que tiene entre sus principales ejes el crecimiento de la producción de hidrocarburos en Vaca Muerta y el desarrollo de una nueva capacidad industrial para producir urea en Bahía Blanca.