Soja: las variedades de Nidera se destacan en ensayos y apuntan a capturar el potencial de una campaña Niño

Los materiales de la marca lideraron evaluaciones desde Salta hasta Tandil y anticipan una campaña donde manejo y genética serán claves.

Soja: las variedades de Nidera se destacan en ensayos y apuntan a capturar el potencial de una campaña Niño
viernes 25 de septiembre de 2026 - 09:20

La genética de soja de Nidera mostró resultados destacados en ensayos realizados desde el norte argentino hasta el sudeste bonaerense y, de cara a la campaña 2026/27, la empresa plantea el desafío de aprovechar un escenario climático asociado a El Niño con una estrategia que combine genética, densidad, fecha de siembra y manejo sanitario. Los resultados fueron difundidos el 22 de septiembre de 2026 por TodoAgro, en un informe que repasó el desempeño de distintas variedades y la evolución del sistema de reconocimiento de propiedad intelectual Sembrá Evolución.

Los ensayos abarcaron ambientes productivos muy diferentes, con evaluaciones en provincias como Salta, Santiago del Estero, Córdoba y Buenos Aires. Para la compañía, la presencia de sus materiales en los primeros lugares de distintas redes constituye una referencia sobre la adaptación de su portfolio a condiciones productivas diversas.

"Cuando recorrés los ensayos encontrás materiales de Nidera compitiendo arriba en ambientes muy diferentes, desde el Norte hasta el Sur. Ahí es donde empezás a ver la consistencia del portfolio", señaló Otto Goedelmann, gerente de Ventas de Autógamas de Nidera, en declaraciones difundidas por TodoAgro.

Entre los materiales que sobresalieron aparece NS 6726 CE STS, uno de los lanzamientos más recientes de la empresa para las regiones del norte. En la red CREA Litoral Sur, durante una segunda fecha de siembra, alcanzó un rendimiento promedio de 3.069 kilos por hectárea, se ubicó primero entre 19 variedades y quedó 13% por encima del promedio general.

El mismo material también mostró resultados en Salta. En un ensayo realizado en Molle Pozo, dentro de la red del Grupo Las Lajitas, alcanzó 3.659 kilos por hectárea, terminó segundo y superó en 10% el rendimiento promedio.

Resultados desde el norte hasta el sur

Otra variedad que tuvo un desempeño destacado en el norte fue NS 5421 STS. En la red del Grupo Los Gatos, en Santiago del Estero, alcanzó 4.514 kilos por hectárea, lideró entre 23 materiales y superó en más de 11% el promedio general.

El mismo material obtuvo 3.978 kilos por hectárea en el CREA Chaco Santiagueño, donde terminó segundo entre 14 variedades evaluadas.

En la zona central, uno de los materiales de mayor presencia comercial de Nidera también consiguió ubicarse entre los primeros puestos. Se trata de 4634 E STS NS, que en los ensayos de INTA Marcos Juárez promedió 4.499 kilos por hectárea y quedó segundo entre 13 variedades.

En la red RIDZO CREA Oeste, ese material alcanzó 4.420 kilos por hectárea, volvió a ocupar el segundo lugar y superó en 13% el rendimiento general.

El recorrido de los ensayos se completa en el sur de la provincia de Buenos Aires, donde la empresa presentó resultados de NS 3226 E, otra de las variedades incorporadas recientemente al portfolio.

En CREA Mar y Sierras, el material se ubicó primero durante la segunda fecha de siembra. En el ensayo de Cultivar Latitud Sur, en Tandil, alcanzó 3.399 kilos por hectárea, lideró entre siete variedades y quedó 12% por encima del promedio.

"Tenemos dos lanzamientos que están prácticamente en los extremos del mapa, NS 6726 CE STS hacia el norte y NS 3226 E hacia el sur, y en el medio materiales muy consolidados como 4634 E STS NS. Que todos puedan mostrar competitividad en sus ambientes es una muy buena señal", explicó Goedelmann, según TodoAgro.

Los datos corresponden a redes de evaluación y ensayos específicos, por lo que los resultados deben interpretarse en función de cada ambiente, fecha de siembra y condiciones de manejo. La comparación entre materiales dentro de una misma red permite observar su comportamiento relativo frente a otras variedades.

Genética y manejo frente a una mayor oferta de agua

La próxima campaña podría presentar un escenario hídrico diferente al observado en períodos más restrictivos. La expectativa de condiciones asociadas a El Niño abre la posibilidad de contar con una mayor disponibilidad de agua en distintas zonas productivas.

Para Nidera, ese contexto puede generar condiciones para explorar mayores rendimientos, aunque una mayor oferta hídrica no implica por sí misma un incremento de los kilos cosechados.

"Cuando el agua deja de ser limitante, podemos empezar a explorar otro nivel de potencial. Ahí la genética tiene muchísimo para aportar, pero también empiezan a pesar más todas las decisiones que acompañan al cultivo", sostuvo Goedelmann.

La estrategia planteada por la empresa se concentra en cuatro variables principales. La primera es la elección de la genética en función del ambiente. La segunda es la densidad de siembra, con el objetivo de alcanzar un stand adecuado y evitar excesos de plantas que puedan generar cultivos demasiado densos y aumentar el riesgo de vuelco.

La tercera variable es el manejo sanitario. Una campaña con mejores condiciones de humedad y temperatura puede favorecer un mayor desarrollo del canopeo y generar condiciones propicias para determinadas enfermedades.

"Un año con buenas condiciones de humedad y temperatura puede generar canopeos más desarrollados y un microclima favorable para la aparición y evolución de enfermedades. El monitoreo, por lo tanto, deberá ganar protagonismo", indicó el ejecutivo.

El cuarto factor es la fecha de siembra. Desde la compañía advierten que una expectativa de mayor disponibilidad de agua no debería traducirse automáticamente en un adelanto de las labores.

"No existe una receta de sembrar más temprano porque venga un Niño. Hay que respetar las fechas recomendadas para cada localidad y entrar cuando el lote tenga las condiciones adecuadas. El objetivo tiene que seguir siendo lograr una buena implantación y un buen stand de plantas", remarcó Goedelmann.

El planteo apunta a evitar decisiones generalizadas y priorizar el conocimiento de cada ambiente. La disponibilidad de agua puede ampliar el potencial productivo, pero para convertir ese recurso en rendimiento será necesario que la implantación, la nutrición, la sanidad y la estructura del cultivo acompañen.

El avance de la tecnología para el manejo de malezas

La evolución del portfolio también está vinculada con la incorporación de nuevas herramientas para el manejo de malezas. Según explicó Nidera, la tecnología Enlist representó un cambio relevante para los programas productivos, pero el desafío posterior fue combinar esa herramienta con materiales capaces de sostener buenos niveles de rendimiento.

La estrategia genética se orientó así a desarrollar variedades que incorporaran las herramientas disponibles para el manejo de malezas sin resignar potencial productivo.

"Y eso es lo que empieza a verse con mayor claridad. Es el resultado de años de inversión y de una mejora continua de la genética", afirmó Goedelmann, según la información difundida por TodoAgro.

Los resultados de los ensayos presentados por la empresa muestran esa búsqueda en distintos ambientes. Los materiales evaluados no se concentran en una única región, sino que forman parte de una estrategia que contempla diferentes ciclos, fechas de siembra y condiciones productivas.

En este contexto, la elección de la variedad adquiere relevancia en la planificación de la campaña, especialmente ante un escenario donde el agua podría dejar de ser el principal factor limitante en determinados ambientes.

Sembrá Evolución amplió su alcance

Otro de los ejes señalados por Nidera es la consolidación de Sembrá Evolución, el sistema implementado desde 2021 para reconocer la propiedad intelectual de las variedades y generar previsibilidad para la inversión en investigación y desarrollo de nuevas tecnologías.

De acuerdo con los datos difundidos por la empresa, el sistema reúne actualmente alrededor de 30.000 CUITs, más de 200 variedades y más de 1.300 comercios adheridos.

El esquema, que inicialmente estuvo enfocado en soja, amplió su alcance a otros cultivos como trigo, cebada y algodón.

Nidera sostiene que cerca del 70% de la superficie que reconoce propiedad intelectual ya está incorporada al sistema. En soja, durante la campaña 2025, Sembrá Evolución alcanzó aproximadamente 5 millones de hectáreas, equivalentes a cerca del 30% del área nacional del cultivo.

"Después de cinco campañas, ya no estamos hablando de un sistema que está viendo si funciona. Tiene escala, productores, comercios, cultivos y genética. Se convirtió en una herramienta que da previsibilidad a la industria semillera y permite sostener la inversión que después vuelve al productor en forma de innovación", sostuvo Goedelmann.

La evolución del sistema forma parte del contexto en el que las empresas semilleras desarrollan nuevos materiales y buscan acelerar la incorporación de tecnologías al sistema productivo.

Una campaña con más variables para decidir

Los resultados de los ensayos y las perspectivas climáticas para la próxima campaña colocan nuevamente a la elección de la genética como una de las decisiones centrales para la soja.

El escenario esperado no implica solamente definir una variedad con mayor potencial, sino seleccionar el material de acuerdo con las características de cada lote y acompañarlo con una estrategia de manejo que permita expresar sus atributos.

En los ambientes donde el agua deje de ser una limitante tan marcada, la densidad, la fecha de siembra y el manejo sanitario pueden adquirir mayor peso en la definición del rendimiento final.

La experiencia de la última campaña aporta, en ese sentido, información de distintas regiones. Desde Salta y Santiago del Estero hasta Córdoba y Tandil, los materiales de Nidera participaron de redes y ensayos donde alcanzaron posiciones destacadas.

Para la compañía, el desafío de la campaña 2026/27 será transformar una posible mejora de las condiciones hídricas en mayor producción. El resultado dependerá de la interacción entre ambiente, genética y manejo, tres variables que deberán ser ajustadas a cada zona productiva.

Los datos presentados por Nidera muestran una estrategia que combina nuevos lanzamientos con variedades consolidadas. En el norte, NS 6726 CE STS y NS 5421 STS aparecen entre los materiales destacados; en la región central, 4634 E STS NS mantiene presencia en los primeros lugares; y hacia el sur, NS 3226 E suma resultados en ambientes bonaerenses.

La campaña que comienza encontrará así a la cadena sojera frente a una oportunidad asociada a una mayor disponibilidad de agua, pero también ante la necesidad de tomar decisiones más precisas para capturar el potencial productivo. En ese escenario, la genética será una herramienta dentro de un paquete de manejo que deberá ajustarse a las condiciones concretas de cada región.

 

 

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