Gabriel “Gabo” Nazar, empresario y creador de Cardón, decidió llevar su vínculo con el campo a una nueva etapa con una inversión de entre US$700.000 y US$800.000 en El Federal, su cabaña de Angus y Brangus ubicada en Ramallo. El proyecto, que comenzó con la ampliación del rodeo comercial y luego avanzó hacia la producción de genética, apunta a reunir entre 500 y 600 cabezas y realizar su primer remate en 2028, según informó LA NACION en una entrevista de Belkis Martínez.
Nazar creció en Ramallo, en una familia vinculada al campo, y durante su juventud comenzó la carrera de veterinaria. Sin embargo, a los 20 años decidió dejar la facultad y regresar a su pueblo para abrir el primer local de lo que luego se convertiría en Cardón Cosas Nuestras.
“A los 20 años dejé la facultad, volví a mi pueblo y puse el primer local al público. Ahí le encontré todo el sentido de la vida a lo que hacía, porque seguía estando cerca de la cultura del campo, que es la que me inspiró a anotarme en veterinaria”, relató Nazar a LA NACION.

Casi cuatro décadas después, el empresario retomó de manera directa aquella relación con la actividad agropecuaria. La cabaña El Federal ya cuenta con poco más de 100 animales dentro de un rodeo que llega a unos 200 ejemplares, y el objetivo es construir una base genética de entre 500 y 600 cabezas.
La estrategia combina Angus colorado para la región de la Pampa Húmeda y Brangus para el norte argentino. Nazar también comenzó a trabajar con embriones y prevé presentar sus primeros ejemplares en una pista durante 2027, con Palermo entre las posibilidades.
El primer remate de la cabaña está proyectado para 2028. Hasta entonces, el empresario reconoce que el proyecto demandará capital y paciencia.
“Todavía la cabaña no produjo un dólar y no lo va a producir hasta que venda el primer reproductor. De modo que por mucho tiempo es una ecuación de ‘sume y sigue’. El negocio del ganadero no es apto para impacientes”, explicó.

La inversión realizada hasta ahora podría triplicarse durante los próximos dos años, de acuerdo con las proyecciones de Nazar. La etapa inicial incluyó la ampliación del rodeo comercial de cría y, posteriormente, la incorporación de genética y reproductores.
“Nos apoyamos en los que saben. Entendimos que la oportunidad que se venía no solo era para el negocio de la carne en general, sino para la genética en particular”, sostuvo.
Para desarrollar El Federal, Nazar recurrió a genética de La Rubeta, Charles de Guerrero, La Esencia y Casamú. El objetivo es construir una línea propia a partir de esos animales y mejorar la eficiencia productiva y la calidad de la carne.
“No tenemos necesidad de inventar la rueda cuadrada”, afirmó el empresario.
La nueva actividad representa para Nazar una forma de recuperar una relación con el campo que también estuvo presente en el desarrollo de sus empresas. Cardón nació inspirada en la cultura rural argentina y, más de 15 años atrás, Nazar incorporó Pampero a su grupo.
“El mundo de los trapos es la mitad de mi vida; la otra mitad tiene que ver con mi amor por las cosas nuestras y por el campo”, resumió.
La conexión entre ambas actividades incluso llegará a la próxima colección de Cardón. La propuesta otoño-invierno 2027 estará inspirada en la producción bovina argentina y parte de la campaña fue realizada en un establecimiento de la familia Guerrero, en Areco, y en la Rural de Palermo.
En paralelo, Nazar continúa al frente de las marcas de indumentaria en un escenario de transformación para la industria textil. Según explicó a LA NACION, la apertura de las importaciones obligó a revisar el esquema de abastecimiento y combinar producción local con insumos, maquinaria y productos provenientes del exterior.
El empresario mencionó, entre otros casos, a un socio de Pampero que cuenta con fábricas en La Rioja y Catamarca y emplea a unos 700 trabajadores.

“Es imposible sostener un país con una economía cerrada en el largo plazo. Ahora, la velocidad con que la abrís importaciones y los mecanismos para mitigar el impacto negativo de esa apertura tan rápida sí son materia de discusión”, afirmó.
Con Cardón y Pampero como eje empresarial y El Federal como su nueva apuesta productiva, Nazar busca construir un proyecto de largo plazo en la ganadería. Su objetivo, según explicó, excede el resultado económico de la cabaña.
“Yo soy bastante entusiasta y ansioso muchas veces, pero entiendo que en el caso de la ganadería tiene que primar el trabajar con visión de largo plazo, con estrategia y con paciencia. Mi cabaña va a ser, ojalá, exitosa, pero lo que pretendo es dejar un legado”, cerró.