Formosa puso el foco en el desarrollo territorial y el arraigo durante la celebración por los 100 años de Laguna Naineck, donde el gobernador Gildo Insfrán destacó la historia de la localidad y expresó su expectativa de que continúe creciendo y generando condiciones para que sus habitantes puedan desarrollarse en su propia tierra.
El acto por el centenario permitió recorrer parte de la transformación experimentada por la comunidad a lo largo de un siglo. Durante su discurso, Insfrán recordó los antiguos caminos de tierra, los servicios de transporte que conectaban la zona y diferentes protagonistas que acompañaron el crecimiento institucional de Laguna Naineck.
En ese contexto, el gobernador felicitó a la comunidad y manifestó su deseo de “que la localidad continúe creciendo y que sus habitantes puedan seguir desarrollándose en su tierra”.
El mensaje puso el acento en uno de los desafíos vinculados al desarrollo del interior provincial: generar oportunidades que permitan sostener el arraigo de las familias y acompañar el crecimiento de las comunidades.

Laguna Naineck está ubicada en el norte formoseño y su centenario permitió recuperar parte de una historia construida alrededor de la consolidación de servicios, instituciones y conexiones necesarias para el desarrollo de la localidad.
Insfrán también recordó a Nino Salinas, a quien identificó como el primer intendente elegido democráticamente en la localidad en 1983. “Primer intendente de la democracia elegido en la localidad en 1983, a quien agradezco por su gran labor realizada”, expresó.
Otro de los temas abordados durante el acto fue la conectividad y el control del territorio provincial. Formosa cuenta con más de 800 kilómetros de frontera y el gobernador planteó la necesidad de reforzar la presencia de las fuerzas federales.
“Ahora es cuando la provincia de Formosa necesita más que nadie que las fuerzas federales estén controlando los más de 800 kilómetros de fronteras, deben reforzar la vigilancia porque la provincia quedó desprotegida”, sostuvo.
La cuestión fronteriza tiene relevancia para las localidades del interior por su relación con la circulación territorial y los controles sobre una provincia que posee una extensa superficie limítrofe.
En su intervención, Insfrán también defendió la capacidad de los formoseños para definir el rumbo de la provincia y sostuvo que las decisiones institucionales corresponden a sus habitantes.
“El pueblo de Formosa conoce la realidad y acá no votan los porteños, votan los formoseños”, expresó durante el acto.

Más allá de las definiciones políticas, la celebración tuvo como protagonista a Laguna Naineck y sus 100 años de historia, con una mirada puesta en la continuidad de su crecimiento.
El aniversario permitió destacar el valor del arraigo como componente del desarrollo territorial: que las comunidades del interior puedan crecer y que sus habitantes encuentren oportunidades para proyectar su futuro en el lugar donde viven.
Con ese eje, Formosa busca vincular territorio, arraigo y desarrollo local, mientras Laguna Naineck inicia una nueva etapa después de cumplir su primer siglo de historia.