El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, reclamó que una mayor parte de los recursos generados por el interior productivo se destine a infraestructura para potenciar la producción, durante la apertura del Congreso Anual de la Federación Agraria Argentina en Rosario. Ante representantes de 12 provincias, puso el foco en rutas, energía, conectividad, logística, puertos y aeropuertos como herramientas para mejorar la competitividad.
El encuentro reúne a delegados de filiales, cooperativas, centros de juventud y grupos de mujeres de distintos puntos del país, con una agenda centrada en los desafíos productivos y tecnológicos de los pequeños y medianos productores.
Durante su intervención, Pullaro también vinculó las condiciones de seguridad con la capacidad de producir e invertir. “Después de tres años de gestión, los recibimos en una ciudad pacificada y en una provincia pacificada”, afirmó.
En ese marco, mencionó los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 y aseguró: “Pasaron casi cuatro millones de personas por el evento deportivo más grande que hubo este año en Sudamérica y no tuvimos una sola incidencia policial, ni un solo robo de celular”.
“Sin seguridad es muy difícil poder vivir, pero fundamentalmente es muy difícil poder producir”, sostuvo el gobernador ante los representantes de la Federación Agraria.

El eje productivo ocupó buena parte de su exposición. Pullaro destacó el peso que tiene Santa Fe en las exportaciones agroindustriales argentinas y utilizó diferentes indicadores para fundamentar su planteo sobre la distribución de los recursos.
Según los datos expuestos por el mandatario, de Santa Fe sale uno de cada cuatro kilos de carne exportada y uno de cada tres dólares provenientes de la venta de cereales. La provincia aporta además el 35% de la producción láctea, mientras que sus puertos concentran entre el 70% y el 80% de las exportaciones argentinas.
A partir de esos números, Pullaro reclamó que una mayor proporción de los recursos vinculados con la actividad económica pueda convertirse en infraestructura para las regiones productivas.
“Todos esos recursos que nosotros aportamos para sostener un modelo económico terminan yéndose en sostener el conurbano bonaerense, sin que nada vuelva a este interior productivo”, cuestionó.
El gobernador vinculó esa discusión con la dinámica de inversión del sector agropecuario. “La mayor alegría o satisfacción que tiene un productor agropecuario es ver que su tierra rinda más y poder generar más proteínas para poder alimentar a más gente”, expresó.
Según su planteo, una mejora en las cosechas impulsa la compra de maquinaria, la incorporación de tecnología y nuevas inversiones, generando un efecto sobre distintas actividades vinculadas con la producción.
Pullaro también sostuvo que el país deberá debatir cómo se utilizarán los recursos que generen sectores con creciente capacidad exportadora, entre ellos el agro, la energía y la minería.

En ese escenario, propuso orientar inversiones hacia obras que permitan reducir costos, mejorar la logística y aumentar la competitividad de las economías regionales.
El mandatario convocó a discutir “cómo logramos la infraestructura para el desarrollo” y mencionó como prioridades mejores rutas, redes de energía, conectividad, logística, puertos y aeropuertos.
El Congreso de la Federación Agraria tiene como objetivo debatir los principales desafíos que enfrentan los pequeños y medianos productores, además de definir la agenda gremial de la entidad para el próximo ciclo.
La apertura contó con la participación de la presidenta de la Federación Agraria Argentina, Andrea Sarnari; el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta; el intendente de Rosario, Pablo Javkin; y el ministro de Desarrollo Productivo santafesino, Gustavo Puccini, entre otras autoridades.
Con el peso del agro santafesino como eje de su exposición, Pullaro planteó que el próximo desafío no pasa únicamente por aumentar la producción, sino también por contar con infraestructura que permita transformar ese crecimiento en mayor competitividad y desarrollo para el interior.