Tal como informó el medio especializado Motivar, la correcta gestión de la salud podal en bovinos se sustenta en cuatro pilares fundamentales orientados a prevenir rengueras, optimizar el bienestar animal y evitar pérdidas económicas significativas en los establecimientos ganaderos de carne y leche. Según publicó la fuente técnica, las patologías podales representan una de las problemáticas sanitarias de mayor incidencia en los rodeos intensivos y pastoriles, afectando directamente los índices reproductivos y la conversión de carne o leche.
Los especialistas veterinarios indicaron que el primer pilar corresponde a la nutrición equilibrada, diseñando dietas que prevengan desórdenes metabólicos como la acidosis ruminal, la cual impacta negativamente en la calidad del casco. El segundo pilar se centra en el manejo e higiene de las instalaciones, evitando la acumulación de barro y humedad en corrales, callejones y salas de ordeño para reducir la maceración de los tejidos digitales.
Como tercer y cuarto pilar, el informe destaca la importancia de implementar programas de inspección periódica y tratamientos tempranos, sumado a la correcta ejecución de baños podales preventivos con productos aprobados. La aplicación rigurosa de estas cuatro directrices permite a los productores disminuir la prevalencia de enfermedades infecciosas y no infecciosas del pie, mejorando la longevidad y el rendimiento productivo de los animales.