Los feedlots argentinos modificaron su comportamiento estacional durante septiembre de 2026: ingresaron 358.767 animales y egresaron 341.468 cabezas, por lo que el Índice de Reposición de Feedlots llegó a 1,05. Los datos, reportados por SENASA y difundidos por ROSGAN, muestran una recuperación de las existencias en los corrales, segun Agrofy
El resultado contrasta con el patrón habitual de la segunda mitad del año, cuando los egresos suelen superar a los ingresos y los corrales tienden a reducir su ocupación.
Al 1 de octubre de 2026, las existencias alcanzaron 2.097.509 cabezas, el mayor registro para octubre desde que existe la serie mencionada en el informe.
Durante septiembre, los feedlots registraron 358.767 ingresos, un volumen 5% superior al de agosto.
Los egresos, en cambio, llegaron a 341.468 cabezas, con una caída del 20% respecto de agosto.
La diferencia entre ambas variables llevó el índice de reposición a 1,05.
El IRF permite observar la relación entre animales que ingresan y salen de los corrales. Un valor superior a 1 indica reposición o crecimiento de las existencias.
En agosto, el indicador había sido de 0,79. En septiembre también superó los registros de igual mes de 2025, cuando fue de 0,83, y el promedio de los últimos cinco años, ubicado en 0,94.
El comportamiento de septiembre también mostró una menor estacionalidad respecto del patrón histórico.
En términos habituales, los ingresos se concentran entre febrero y junio. Desde julio suele aumentar la salida de animales terminados y disminuir la oferta de hacienda liviana para reposición.
Durante 2026, esa diferencia entre la etapa de llenado y la etapa de vaciado de los corrales resultó menos marcada.
La situación plantea la posibilidad de que esté cambiando la duración de la permanencia de los animales en los corrales.
El informe de ROSGAN plantea que una de las explicaciones puede estar relacionada con la decisión de prolongar el período de engorde.
La estrategia permitiría obtener animales con mayor peso, terminación y engrasamiento final.
Los datos de faena aportan otro elemento: pese a la ocupación récord de los corrales, la cantidad de animales aportados por los feedlots a la faena durante septiembre cayó 25% respecto de septiembre de 2025.
Por eso, el aumento de existencias no necesariamente significa una mayor oferta inmediata de carne.
La evolución de los corrales introduce una incógnita sobre la disponibilidad de hacienda terminada hacia los meses siguientes.
Un aumento de la permanencia de los animales podría retrasar parte de la oferta, mientras que los mayores pesos finales podrían compensar parcialmente una menor cantidad de cabezas faenadas.
El sistema argentino también combina el uso de corrales y potreros, lo que permite ajustar los tiempos de terminación según las condiciones productivas.
El informe de ROSGAN plantea que esa flexibilidad puede contribuir a distribuir de manera más estable la oferta de hacienda durante el año.