POSCO Argentina inauguró la Planta II de Sal de Oro en el Salar del Hombre Muerto. La instalación demandó una inversión dentro de un esquema global corporativo de más de 2.000 millones de dólares y producirá 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio en la Puna, en el límite entre Salta y Catamarca.
La puesta en marcha de este módulo productivo refuerza la presencia de la compañía en la región. Se suma a la infraestructura operativa ya instalada en el parque industrial de General Güemes, Salta, donde posee una capacidad de procesamiento de 25.000 toneladas anuales de hidróxido de litio.
Desde el comienzo de sus obras, el proyecto minero generó más de 5.000 puestos de empleo directos e indirectos. En la actualidad, la nómina directa de la firma asciende a 600 trabajadores y la red operativa integra a más de 270 proveedores locales.
El acto de apertura oficial reunió a autoridades nacionales y provinciales, entre las que estuvieron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz; y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, junto a directivos de POSCO Holdings y POSCO Argentina.
En el marco de la inauguración, la empresa y las administraciones provinciales firmaron un memorándum de entendimiento orientado a delinear las etapas III y IV del complejo. La meta final proyectada por las partes busca alcanzar una capacidad total de 100.000 toneladas anuales de productos de litio.
El acuerdo establece pautas fijadas para articular trámites administrativos, la gestión de permisos ambientales y la evaluación para la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), además de metas de empleo e integración de proveedores regionales. La compañía aclaró que las próximas fases dependen de definiciones de inversión y que la prioridad inmediata reside en consolidar la operación de sus plantas I y II.
El proyecto Sal de Oro cuenta con un financiamiento estructurado de hasta 700 millones de dólares encabezado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destinados a sostener la solvencia financiera de la compañía durante el inicio de las fases productivas.
Durante la ceremonia, las autoridades destacaron el rol estratégico de la minería. Gustavo Sáenz señaló que la actividad en la región posee dos pilares fundamentados en "la sostenibilidad ambiental y la responsabilidad social". Por su parte, Karina Milei sostuvo que la inversión representa "más producción, más empleo y más oportunidades para la región", mientras que Diego Santilli catalogó al sector minero como el "tercer motor de la República Argentina" por detrás del agro y la energía.