El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, propuso avanzar en una estrategia nacional de infraestructura y logística para fortalecer la competitividad, impulsar las inversiones y ampliar el potencial productivo de las provincias argentinas. El planteo se realizó durante la segunda edición de la Cumbre Federal de Logística 2026, organizada por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, donde autoridades provinciales, empresarios y especialistas analizaron los desafíos del transporte y la conectividad para el desarrollo económico del país.
Durante su exposición, el mandatario sostuvo que la infraestructura constituye una condición fundamental para el crecimiento de la industria, las economías regionales y las exportaciones.
En ese sentido, destacó la necesidad de desarrollar una planificación que contemple rutas, ferrocarriles, puertos, redes eléctricas y gasoductos, con inversiones sostenidas y una perspectiva federal.
“Es un tema que requiere de una estrategia como país, por los montos y las inversiones que demanda, más allá del esfuerzo que hagan intendentes y gobernadores”, afirmó Llaryora.
El gobernador planteó que las obras de infraestructura deben formar parte de una política de Estado con continuidad, capaz de acompañar las necesidades productivas de las distintas regiones argentinas.
Según explicó, mejorar la conectividad y ampliar el acceso a la energía permite fortalecer la competitividad territorial y generar condiciones para la radicación de nuevas empresas.
En ese marco, presentó la experiencia de Córdoba como ejemplo de la relación entre inversión pública, actividad industrial y desarrollo económico.
“El valor diferencial de Córdoba es su infraestructura: la provincia no solo está gasificada, sus rutas, por ejemplo, son vías fundamentales que permiten conectar la producción con destinos de difícil acceso para potenciar la industria y el comercio”, señaló.
La disponibilidad de infraestructura vial y energética ocupa un lugar central en la estrategia productiva cordobesa, especialmente por su vinculación con las actividades industriales, agropecuarias y comerciales.
Llaryora sostuvo que el desarrollo de obras estratégicas contribuye a ampliar las oportunidades de inversión, fortalecer las economías regionales y promover la generación de empleo.
“Cuando ven a la Córdoba productiva superar récords constantemente, hay que entenderla desde su infraestructura. Para quienes tenemos una visión desarrollista, gobernar es crear trabajo; y no hay trabajo sin desarrollo, ni desarrollo sin infraestructura”, expresó.
El mandatario también consideró necesario construir acuerdos entre los distintos niveles de gobierno para sostener una agenda logística de largo plazo.
Su propuesta apunta a integrar las necesidades del interior productivo dentro de una planificación nacional que contemple las inversiones requeridas para mejorar la circulación de mercaderías y el acceso a los mercados.
La segunda edición de la Cumbre Federal de Logística se desarrolló bajo el lema “Hacia una logística competitiva para el desarrollo federal”.
El encuentro reunió a gobernadores, representantes de organismos internacionales y empresarios vinculados con sectores estratégicos como agroindustria, energía, minería, transporte y comercio electrónico.
El secretario general del CFI, Ignacio Lamothe, destacó la importancia de incorporar la logística a la agenda económica y productiva del país.
“Es una excelente noticia para el país que un tema como el logístico, columna vertebral del desarrollo productivo de la Argentina, vuelva a cobrar interés. Es importante atender particularmente a la capacidad productiva que tiene el país y que las provincias tengan voz en el diseño de este proceso”, sostuvo.
Además de Llaryora, participaron los gobernadores Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Axel Kicillof, de Buenos Aires; y Elías Suárez, de Santiago del Estero.
La presencia de autoridades de diferentes provincias permitió abordar los desafíos de infraestructura desde una perspectiva territorial, con especial atención a la conexión entre los centros productivos y los principales mercados.
La agenda incluyó cinco bloques temáticos dedicados a distintos aspectos de la logística nacional.
Uno de ellos estuvo centrado en el comercio electrónico, la distribución de última milla y la incorporación de tecnología, con representantes de DHL, Aeropuertos Argentina, Andreani, Mercado Libre y FedEx.
Otro espacio abordó la conexión entre el campo, los puertos y los mercados internacionales, con la participación de directivos de Louis Dreyfus, Semillas Basso y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).
La discusión permitió poner el foco en la importancia de mejorar los corredores logísticos que vinculan la producción agroindustrial con los centros de distribución y las terminales portuarias.
También se analizaron los desafíos del transporte y la infraestructura vinculados con los hidrocarburos, con representantes de Pan American Energy, Tecpetrol e YPF.
En el sector minero participaron ejecutivos de Techint, Holcim, Río Tinto y Glencore, quienes formaron parte del intercambio sobre las necesidades logísticas de la cadena de valor.
El último bloque estuvo dedicado a la desburocratización y la simplificación de procesos, dos aspectos vinculados con la eficiencia operativa del transporte y la circulación de bienes.
La diversidad de sectores presentes reflejó el alcance de la logística sobre distintas actividades económicas, desde la producción agropecuaria hasta la energía, la minería y el comercio digital.
La propuesta de Llaryora busca posicionar la infraestructura como un eje de planificación para mejorar la competitividad de las provincias, mediante inversiones que acompañen el crecimiento industrial y la integración de las economías regionales.
El encuentro también puso de manifiesto la necesidad de articular esfuerzos entre el sector público y las empresas para desarrollar proyectos que respondan a las demandas del sistema productivo argentino.