Las exportaciones de trigo argentino podrían encontrar una oportunidad comercial en Brasil durante el ciclo 2026/27, porque la industria molinera brasileña prevé importar un volumen excepcional para cubrir problemas de producción y calidad. Según publicó Bichos de Campo el 22 de octubre de 2026, el presidente de la Asociación Brasileña de la Industria del Trigo (Abitrigo), Rubens Barbosa, estimó que las compras externas podrían alcanzar o superar los 9 millones de toneladas.
La previsión fue presentada durante el Congreso de Abitrigo 2026, realizado en Río de Janeiro. Barbosa señaló que Brasil podría registrar el mayor volumen de importaciones de los últimos 30 años. La oportunidad para la Argentina dependerá, en parte, de que su cosecha ofrezca trigo con calidad adecuada para la panificación.
La industria brasileña enfrenta dificultades tanto por el volumen de su cosecha como por la calidad del cereal recolectado. En ese contexto, la necesidad de abastecimiento externo podría aumentar si la producción argentina no mejora sus parámetros panaderos respecto de la campaña 2025/26.
Barbosa advirtió que una calidad insuficiente del trigo argentino obligaría a los molinos brasileños a ampliar las compras en otros mercados. En ese escenario, podrían recurrir a trigos correctores de Estados Unidos o Canadá, que la fuente describe como alternativas de costo elevado.
El dirigente de Abitrigo resumió el desafío para la industria local: “Este escenario exigirá una gran capacidad de adaptación y eficiencia operativa por parte de la industria molinera nacional. Será preciso revisar las estrategias y optimizar la gestión para afrontar los desafíos, preservar la competitividad del sector y contribuir a la seguridad alimentaria y a la previsibilidad del mercado interno”.
Para los productores argentinos, el dato relevante no es solo el volumen que Brasil podría importar, sino también la calidad requerida por los compradores. Las partidas con buenas condiciones para panificación tendrían una posición comercial favorable si la oferta regional no logra cubrir las necesidades de los molinos.
La fuente remarcó que Brasil está comercializando trigo en plena cosecha a valores equivalentes a la paridad de importación. En condiciones normales, ese nivel suele aparecer más adelante, cuando las existencias internas empiezan a agotarse.
Los valores regionales citados por Bichos de Campo, con datos del Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea-Esalq) de la Universidad de San Pablo, superaban los US$310 por tonelada para el trigo apto para panificación en Paraná y rondaban los US$293 por tonelada en Rio Grande do Sul. La fuente no indica un cierre diario comparable ni la variación contra el período anterior, por lo que esos valores deben leerse como referencias informadas en el artículo.
El panorama abre una posibilidad para el trigo argentino, pero no garantiza ventas ni precios determinados. La demanda efectiva dependerá de las necesidades de importación brasileñas, de la calidad de los lotes argentinos y de la competitividad frente a otros proveedores.
El escenario que describió Abitrigo muestra que la calidad puede pesar tanto como el volumen disponible. Para los productores que logren obtener partidas con aptitud panadera, la necesidad brasileña podría convertirse en una oportunidad comercial durante 2026/27, aunque el resultado dependerá de cómo evolucione la cosecha y de las decisiones de compra de los molinos.