El secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, confirmó que el Gobierno nacional analiza los impuestos y aranceles que afectan a la industria de la nutrición animal, especialmente aquellos vinculados con la importación de insumos necesarios para elaborar alimentos balanceados. Durante su participación en el Congreso de la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (Caena), realizado en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el funcionario también presentó herramientas de financiamiento e incentivos para acompañar el crecimiento del sector.
Según informó LA NACION, en una nota de Belkis Martínez, Iraeta reconoció que existen cuestiones tributarias pendientes de resolución y aseguró que los planteos de las empresas forman parte de la agenda de trabajo del Gobierno.
“Hay cuestiones por resolver, el tema de los impuestos, de los aranceles a la importación de bienes críticos para las mezclas de raciones y demás, está en carpeta, lo tenemos para estudiar, lo tenemos sobre la mesa y estamos trabajando en eso”, expresó el secretario.
El funcionario no detalló cuáles son los impuestos o las posiciones arancelarias que podrían modificarse ni estableció plazos para una eventual revisión.
Sin embargo, destacó la importancia de mantener el diálogo con los representantes de la actividad para identificar los principales obstáculos que enfrenta la producción.

La industria de la nutrición animal cumple un papel fundamental dentro de las cadenas agroalimentarias, ya que abastece de alimentos balanceados y otros productos nutricionales a establecimientos ganaderos, avícolas, porcinos y acuícolas.
La disponibilidad de insumos y las condiciones de importación inciden sobre los costos de elaboración y, en consecuencia, sobre la competitividad de las empresas que integran el sector.
En ese contexto, Iraeta valoró la cooperación entre las compañías y los organismos públicos como una herramienta para avanzar en soluciones.
“Hoy la relación entre lo privado y lo público, en términos productivos, es positiva, es buena, va por el buen camino. Podemos dialogar, podemos hablar, en definitiva, podemos progresar”, sostuvo.
Uno de los principales anuncios destacados durante el encuentro fue la disponibilidad de una línea de financiamiento de Banco Nación para la compra de alimentos destinados a la producción animal.
La herramienta funciona a través de Conecta Banco Nación y permite financiar la adquisición de alimentos balanceados con un plazo de 90 días y una tasa de interés del 0%, según explicó el funcionario.
El mecanismo surge de un acuerdo entre la entidad bancaria y empresas de nutrición animal, con el objetivo de facilitar las operaciones comerciales dentro de la cadena productiva.
Para los productores, el acceso a financiamiento puede representar una alternativa para organizar las compras de alimentos y administrar sus necesidades de capital de trabajo.
Al mismo tiempo, estas herramientas pueden contribuir a sostener la demanda de las compañías elaboradoras y mejorar las condiciones comerciales del sector.
Iraeta consideró que el financiamiento constituye un componente importante para el desarrollo de las actividades agropecuarias y destacó la articulación entre el sistema bancario y las empresas proveedoras.
El secretario también presentó las posibilidades que ofrece el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), especialmente para compañías que proyectan incorporar maquinaria, equipamiento o ampliar sus instalaciones.
Entre los beneficios mencionados se encuentra la amortización acelerada de bienes amortizables, un mecanismo que puede mejorar las condiciones fiscales de determinadas inversiones.
La iniciativa apunta a facilitar la modernización productiva y promover proyectos empresariales de mediana escala.
En una industria que requiere tecnología para formular, procesar y distribuir alimentos, la incorporación de equipamiento puede contribuir a mejorar la eficiencia y ampliar la capacidad de producción.
Otro de los temas abordados fue la legislación laboral y sus efectos sobre la contratación de trabajadores.
Iraeta sostuvo que todavía es necesario ampliar la difusión de los cambios normativos para que las empresas conozcan las herramientas disponibles.
“Me da la sensación de que falta información, o por ahí nos falta a nosotros transmitir un poco más el hecho de que la ley de modernización laboral implica muchísimos beneficios en términos de búsqueda de personal, de toma de personal y lo que eso significa en términos de costos”, afirmó.
El funcionario vinculó estas disposiciones con la posibilidad de mejorar las condiciones de contratación y facilitar el crecimiento de las compañías.
La generación de empleo y el aporte económico de las cadenas agroalimentarias también ocuparon un lugar central en su exposición.
Iraeta cuestionó la percepción de que las actividades relacionadas con la producción de alimentos tienen una capacidad limitada para generar puestos de trabajo.
“Está muy desarrollado y muy comunicado el mito de que estas cadenas, las cadenas agroalimentarias, no generan trabajo. Todos los números lo contradicen”, señaló.
El secretario destacó que la actividad no se limita a la producción primaria, sino que incluye procesos industriales, transporte, distribución, servicios técnicos y comercialización.
De esta manera, el desarrollo de la nutrición animal se relaciona con una amplia red de empresas y trabajadores que participan de distintas etapas de la producción.
La alimentación animal constituye un eslabón estratégico para la producción de proteínas destinadas al consumo humano.
El funcionario mencionó especialmente su importancia para las cadenas de carne vacuna, pollo, cerdo y pescado, que dependen de una nutrición adecuada para sostener sus procesos productivos.
“No hay duda de que la nutrición animal es conceptualmente básica. No solo es básica, sino que es el principio de la cadena de la nutrición humana”, afirmó.
A su vez, destacó el crecimiento de otro segmento de la actividad: la elaboración de alimentos para mascotas.

Según explicó, la alimentación de perros y gatos se consolidó durante los últimos años como un mercado relevante para las empresas de nutrición animal.
Esta diversificación amplía las oportunidades comerciales del sector y permite desarrollar productos destinados a diferentes necesidades de consumo.
La combinación de alimentos para producción ganadera y productos para mascotas configura una actividad con distintos mercados y posibilidades de inversión.
El Gobierno busca acompañar este desarrollo mediante herramientas financieras, incentivos para la inversión y el análisis de los costos tributarios que afectan a las empresas.
Iraeta reconoció que algunos de los planteos requieren evaluaciones complejas, aunque aseguró que existe voluntad de continuar trabajando sobre los temas pendientes.
La revisión de aranceles para insumos críticos aparece como uno de los asuntos relevantes para mejorar las condiciones de producción de alimentos balanceados.
Por el momento, no se anunciaron modificaciones concretas, por lo que cualquier eventual reducción de impuestos dependerá de las decisiones que adopten las autoridades.
El acceso al financiamiento, la incorporación de tecnología y la mejora de la competitividad serán factores importantes para ampliar la capacidad productiva de la industria de la nutrición animal.
En ese escenario, el diálogo entre el sector público y las empresas continuará siendo una herramienta para identificar oportunidades de inversión y fortalecer una actividad vinculada directamente con la producción de alimentos, el empleo y el desarrollo agroindustrial argentino.