La comunicación agropecuaria sumó un escenario nuevo con el estreno teatral de Los Agro Influencers, el 16 de octubre de 2026. El proyecto creado por el ingeniero agrónomo Guillermo Ciampagna llevó al teatro a sus personajes Tolva, Alambre y Oruga, con una comedia sobre la sequía y las relaciones entre productores, según publicó Bichos de Campo el 25 de octubre de 2026.
La propuesta combina información del sector, ficción y humor cordobés. Sus personajes son personas de ciudad que se trasladan al campo y se enfrentan a situaciones que desconocen. Sus preguntas y errores abren la puerta a explicar cuestiones agropecuarias a través de videos cortos y, desde octubre de 2026, también mediante una obra teatral.
El proyecto comenzó a circular en redes sociales unos tres años antes de la publicación. Ciampagna lo desarrolló junto con su hermano Teodoro, vinculado con el cine y la publicidad. El formato se apoya en personajes reconocibles para quienes trabajan en el agro y en una producción audiovisual que incorpora guion, dirección, arte y sonido.
En la obra “Los Agroi Influencers: A secas”, estrenada el 16 de octubre de 2026, el grupo aborda una situación conocida por el sector: cómo afrontar una sequía. La historia también explora la relación con los vecinos y las comparaciones entre productores, una conducta que el creador considera reconocible dentro de las comunidades rurales.
En escena participan Andrés López, Leandro Nicolás y Gonzalo Dreizik, con dramaturgia de Jorge Monteagudo. Antes de trabajar con contenidos agropecuarios, los actores ya tenían experiencia en teatro, radio y televisión, y habían participado en “Alta Mezcla”, una ficción vinculada con el mundo de la construcción.
Ciampagna explicó que la idea consiste en mostrar a personajes urbanos que llegan al campo sin conocer en profundidad su funcionamiento. El humor surge de sus dudas y de sus intentos por comprender una actividad que otros conocen de primera mano.
“Ellos tratan de hablar desde la ignorancia de gente de ciudad que se fue a trabajar en el campo”, explicó Ciampagna. Según el creador, el recurso permite comunicar sin convertir el chiste en una burla hacia los trabajadores rurales: la exageración recae en los recién llegados y en aquello que todavía no entienden.
El ingeniero agrónomo sintetizó el enfoque con otra definición: “No somos influencers de la realidad. Nosotros no contamos nuestra vida, nosotros comunicamos a través de ficción”. La frase distingue el proyecto de los contenidos que presentan escenas cotidianas como si fueran un retrato literal de la producción.
El grupo busca que la ficción genere interés por las explicaciones técnicas. “El humor genera una emoción que permite fijar los conocimientos. Esa es la clave de todo”, sostuvo Ciampagna. En su visión, una escena entretenida puede ayudar a que el público recuerde información, siempre que quede claro qué es parte del relato y qué corresponde a la realidad agropecuaria.
El elenco reúne perfiles diferentes. Según la nota original, Tolva tiene experiencia en stand up; Alambre es abogado y administra un restaurante de comida árabe en Córdoba; Oruga es profesor de teatro. Ciampagna suma su formación agronómica, su experiencia docente y su actividad empresarial, además de interpretar al personaje de “el ingeniero”, que intenta aportar explicaciones técnicas.
La comunidad del proyecto se expresa en exposiciones y congresos del sector, donde los actores reciben pedidos de fotos y saludos de personas que ya reconocen a los personajes. Ciampagna también destacó los mensajes de estudiantes y docentes de escuelas técnicas que utilizan los videos como material de trabajo.
El creador señaló que vivir en una ciudad o en un pueblo no implica estar desvinculado de la producción. Como ejemplo, mencionó Río Primero, donde reside y donde la actividad agropecuaria atraviesa buena parte de la economía y de las conversaciones cotidianas.
Una preocupación del grupo es que el público pueda diferenciar una escena armada para entretener de una explicación sobre el funcionamiento del campo. Ciampagna señaló que ciertos videos virales pueden resultar graciosos sin representar de manera fiel la actividad rural, y sostuvo que es importante que las audiencias comprendan qué tipo de contenido consumen.
La propuesta de Los Agro Influencers se apoya en personajes que preguntan desde el desconocimiento y permiten introducir explicaciones que podrían darse por obvias. Tras expandirse desde los videos a las exposiciones y congresos, el proyecto incorporó el teatro como otro espacio de encuentro con su público.
La experiencia muestra una forma de comunicación agropecuaria que utiliza recursos de la ficción para generar identificación, humor y curiosidad. Su desafío consiste en sostener el entretenimiento sin perder la claridad sobre los contenidos técnicos que busca acercar a la audiencia.