El Banco Central de la República Argentina (BCRA), presidido por Santiago Bausili, aceleró la compra de dólares durante octubre y superó los USD 1.200 millones adquiridos en el mes. El movimiento se produjo después de la visita de una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) al país y permitió elevar las compras acumuladas del año a USD 15.495 millones. Sin embargo, la evolución de las reservas internacionales netas continúa condicionada por las necesidades de financiamiento del Tesoro y los compromisos en moneda extranjera.
Según informó Infobae, en una nota de Lucrecia Eterovich, el ritmo de intervención del Banco Central registró una recuperación significativa después de varios meses de desaceleración.
Durante julio, la autoridad monetaria compró USD 2.162 millones, mientras que en agosto la cifra descendió a USD 768 millones y en septiembre se redujo a USD 473 millones.
En octubre, las adquisiciones ya superaron los USD 1.200 millones, más del doble de lo registrado durante todo septiembre.
La recuperación del ritmo de compras representa un avance dentro de la estrategia oficial de fortalecimiento de las reservas internacionales, uno de los compromisos centrales del programa económico acordado con el FMI.

No obstante, existe una diferencia importante entre los dólares que compra el Banco Central y los que finalmente se reflejan en las reservas netas.
De acuerdo con estimaciones de la consultora Eco Go, dirigida por Marina Dal Poggetto, las compras acumuladas alcanzaron los USD 15.495 millones, mientras que la acumulación neta se ubicó en aproximadamente USD 8.800 millones al 16 de octubre.
Esta diferencia se relaciona principalmente con las necesidades de divisas del Tesoro y las dificultades para obtener financiamiento mediante nuevas colocaciones de deuda.
Desde mediados de agosto, el Gobierno dejó de realizar emisiones del Bonar 2029 (AO29), un instrumento que formaba parte de la estrategia financiera diseñada para cubrir compromisos y fortalecer la disponibilidad de dólares.
La decisión fue adoptada en un escenario internacional de mayores tasas de interés, con el objetivo de evitar la convalidación de costos financieros considerados elevados.
Sin embargo, la suspensión de las colocaciones modificó la disponibilidad de recursos que el Tesoro esperaba obtener a través del mercado de capitales.
El programa financiero contemplaba captar USD 2.000 millones mediante este instrumento durante el año, de los cuales todavía restaban colocar USD 800 millones.
Ese monto estaba previsto para completar el excedente de caja proyectado por el Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo.
Desde el equipo económico señalaron que la falta de esos fondos no compromete necesariamente el esquema financiero del año y que la decisión de retomar las emisiones dependerá de las condiciones del mercado.
El programa oficial también contempla constituir un respaldo de liquidez de USD 3.700 millones para el año siguiente.
En ese contexto, la posibilidad de obtener financiamiento mediante colocaciones de deuda continúa siendo una variable relevante para reducir la necesidad de utilizar divisas adquiridas por el Banco Central.
Para 2027, el Ministerio de Economía proyecta conseguir USD 5.000 millones mediante financiamiento, aunque el cumplimiento de esa previsión dependerá de las tasas disponibles y del acceso a los mercados.
Mientras tanto, el BCRA continúa avanzando con las compras de dólares y mantiene como referencia las metas establecidas en el acuerdo con el FMI.
La autoridad monetaria ya superó el objetivo de compras de USD 10.000 millones previsto para el año. Sin embargo, el indicador decisivo para la evaluación del organismo internacional es el nivel de reservas internacionales netas.
La meta acordada establece que las reservas netas deben ubicarse en USD -4.100 millones al cierre del año.
Según los datos publicados por Infobae, al 16 de octubre ese indicador se encontraba en USD -3.974 millones, una posición cercana al nivel exigido por el organismo.
Aunque la cifra se ubica ligeramente por encima del objetivo establecido, el cumplimiento definitivo dependerá de los movimientos de divisas y de los compromisos que deban afrontarse durante los últimos meses del año.
La diferencia entre las compras acumuladas y la evolución de las reservas responde a que no todos los dólares adquiridos permanecen dentro del balance neto del Banco Central.
Parte de esos recursos puede destinarse a atender obligaciones financieras, mientras que el cálculo de reservas netas también contempla pasivos y otros conceptos que no forman parte de las reservas brutas.
Otro factor relevante es el desembolso pendiente de USD 1.000 millones del FMI, vinculado con la tercera revisión del acuerdo vigente.

Si bien la misión técnica del organismo concluyó su visita a Argentina, todavía no se había anunciado la aprobación de esos fondos.
El ministro Luis Caputo y la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, mantuvieron un encuentro en Bangkok, Tailandia, durante las reuniones anuales del organismo y del Banco Mundial.
La eventual llegada de ese desembolso podría contribuir a la disponibilidad de divisas, aunque su efecto sobre las reservas netas dependerá del tratamiento contable y de los compromisos financieros asociados.
De esta manera, el Banco Central mantiene un ritmo de compras superior al de los meses anteriores y se encuentra cerca de la meta de reservas netas acordada con el FMI.
El desafío para el equipo económico será sostener esa dinámica y administrar las necesidades de financiamiento del Tesoro, con el objetivo de que una mayor proporción de los dólares adquiridos se traduzca en fortalecimiento de la posición externa.