La gigafábrica de baterías en Pakistán que impulsa Margalla Heavy Industries Limited (MHIL), empresa de propiedad militar, contará con una inversión de US$ 2.250 millones de socios chinos e inversores locales y funcionará en el distrito de Rawalpindi. Así lo informó el lunes 26 de octubre de 2026 Hamad Ali Mansoor, director ejecutivo de la Junta de Desarrollo de Ingeniería (EDB), en declaraciones a Arab News.
Con este proyecto, Pakistán apunta a reducir su dependencia de tecnologías energéticas importadas y a desarrollar capacidad industrial propia, ante una demanda creciente de almacenamiento de energía, vehículos eléctricos y energías renovables.
MHIL firmó el acuerdo en julio de 2026 con una empresa china que Mansoor describió como uno de los "fabricantes de primer nivel de China" y con un inversor privado local. El funcionario no reveló los nombres de ninguno de los dos.
Los estudios de factibilidad están terminados y la planta espera la aprobación de una política sectorial para empezar a fabricar. "El edificio está listo, las máquinas están instaladas, así que, después de que salga la política, la producción comenzará en un plazo de seis a ocho meses", afirmó Mansoor. "Están invirtiendo 2.250 millones de dólares en Pakistán", agregó.
Los datos principales del proyecto son:
MHIL fabrica equipamiento de defensa, como tanques de combate, vehículos blindados, drones no tripulados y equipos de protección. También produce sistemas compactos de almacenamiento de energía en baterías, buses eléctricos y vehículos eléctricos de dos ruedas. Arab News consultó a Muhammad Ameen, gerente general de medios digitales de la empresa, quien no estuvo disponible para hacer comentarios.
La EDB, organismo gubernamental encargado de fortalecer la base de ingeniería del país, estima que la demanda de sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) podría llegar a 100.000 MW en junio de 2030, una vez que entre en vigor la nueva política automotriz basada en vehículos eléctricos.
Según Mansoor, esa cifra depende del crecimiento de la economía:
La demanda provendrá de hogares, edificios comerciales, industrias y vehículos eléctricos: motos, vehículos de tres ruedas, autos, buses y camiones. Solo la estabilización de la red eléctrica podría requerir entre 3.000 y 5.000 MW de almacenamiento, de acuerdo con la EDB.
"En nuestra industria tendremos hasta 100.000 megavatios de sistemas de almacenamiento de energía en baterías. Es una capacidad muy grande. Para esto necesitamos de cuatro a cinco gigafábricas", sostuvo el director ejecutivo de la EDB. Según estimaciones del organismo, cada una costaría entre US$ 1.000 y US$ 1.250 millones.
El Gobierno elaboró una política de fabricación de baterías de litio que presentó en marzo de 2026 ante el Ministerio de Industrias y que aguarda aprobación. El plan contempla cuatro fábricas:
La política exigirá a los fabricantes exportar un porcentaje determinado de su producción, aunque Mansoor no precisó la meta antes de la aprobación. "Lo fabricaremos en Pakistán y lo exportaremos", señaló. Agregó que la norma incorpora estándares internacionales de seguridad y desempeño.
El anuncio llegó días después de que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, aprobara la Política de Fabricación Automotriz y de Autopartes 2026-2031. Esa norma aguarda el visto bueno del Fondo Monetario Internacional (FMI) por los incentivos fiscales propuestos para la industria de vehículos eléctricos y su posible impacto en la recaudación.
A octubre de 2026, Pakistán ensambla entre 3.000 y 4.000 MW de baterías, además de componentes como motores, controladores y cargadores. Según Mansoor, el país necesita avanzar hacia la fabricación local para evitar importaciones costosas, y la meta es producir el 100% de esas piezas en Pakistán en 2027.
Las baterías de iones de litio son clave para almacenar la electricidad de origen solar y eólico y para la movilidad eléctrica. Para Pakistán, la producción local también se vincula con el objetivo de reemplazar vehículos a nafta por eléctricos y ahorrar los miles de millones de dólares que destina cada año a importar combustible.