El debate sobre los antimicrobianos en feedlots argentinos tomó relevancia el 27 de octubre de 2026, luego de la exclusión de Brasil de la lista de países habilitados para exportar carne vacuna a la Unión Europea. Fernando Storni, presidente de la Cámara Argentina de Feedlot, sostuvo que el caso brasileño y un estudio ambiental realizado en establecimientos argentinos describen situaciones distintas, según publicó Bichos de Campo.
“Acá no estamos hablando de residuos en carne, para nada, sino que hablamos de un estudio que se propuso evaluar residuos de antimicrobianos en suelos de los feedlots de Argentina”, explicó Storni durante una entrevista realizada en la feria SIAL de París.
La investigación se desarrolló entre 2021 y 2023 con la colaboración de la Cámara Argentina de Feedlot. El trabajo analizó la presencia de residuos de antimicrobianos en suelos de establecimientos de engorde a corral y abordó el tema desde el enfoque de Una Salud, que relaciona el ambiente, la salud humana y la sanidad animal.
Los resultados identificaron distintos residuos en los suelos evaluados. Sin embargo, el objeto de la investigación no fue medir residuos en la carne destinada al consumo. Storni pidió mantener esa diferencia al interpretar los hallazgos y recordó que Argentina cuenta con un plan de control de residuos aplicado a la producción cárnica.
“Una cosa es residuos en carne y otra cosa es residuos en suelo”, remarcó el dirigente. La distinción es central para evitar que un resultado ambiental se presente como evidencia de incumplimientos en la carne exportada, algo que el estudio citado no evaluó.
La Unión Europea excluyó a Brasil de su lista de países habilitados para exportar carne vacuna por cuestiones vinculadas al uso de antimicrobianos en sus sistemas ganaderos. Según la interpretación de Storni, una diferencia clave reside en la capacidad de demostrar la trazabilidad y acreditar el uso de medicamentos, además de ofrecer garantías sobre la ausencia de residuos en la carne.
Otra diferencia señalada por el presidente de la Cámara Argentina de Feedlot es regulatoria. En Argentina está prohibido desde 2024 utilizar antimicrobianos como promotores de crecimiento. Esa práctica consiste en administrar medicamentos para acelerar el aumento de peso y no por una necesidad sanitaria.
La discusión también involucra a Irlanda, uno de los países europeos que impulsa cuestionamientos sobre el uso de estos productos en la ganadería del Mercosur. El debate coloca el foco en los mecanismos de control, la trazabilidad y la comunicación de los resultados científicos.
Storni planteó que el trabajo preventivo y las buenas prácticas de manejo pueden reducir la necesidad de utilizar antimicrobianos. La prevención de enfermedades, el seguimiento sanitario y el uso responsable de medicamentos forman parte de las herramientas que el sector debe sostener para preservar la confianza de los compradores internacionales.
“Los productores deben trabajar bajo buenas prácticas y con el uso responsable de antimicrobianos”, sostuvo. También pidió que el tema se trate con rigor técnico y comunicacional, para que los resultados de estudios ambientales no se confundan con controles de inocuidad sobre la carne.
El desafío para la cadena cárnica argentina es demostrar el cumplimiento de los requisitos sanitarios y ambientales de los mercados de destino, sin perder de vista qué midió cada investigación. En el caso citado, la presencia de residuos en el suelo y la presencia de residuos en carne son cuestiones diferentes y requieren evaluaciones específicas.